El jugador del Milan abandonó el campo de juego tras recibir gritos racistas por parte de los hinchas del Sassuolo.
Al igual que hizo su compañero Kevin-Prince Boateng en enero, el futbolista Kevin Constant (26 años), del Milan, abandonó el campo en mitad de un partido a causa de gritos racistas de los fans.
Los gritos racistas empezaron a oirse en la zona del estadio en la que se encontraban los hinchas del Sassuolo y harto de lo que escuchaba, mientras iba a realizar un saque de banda, Constant lanzó el balón hacia la grada y se marchó del terreno de juego.
El árbitro del encuentro Andrea Gervasoni confirmó que había oído los gritos y que Constant le dijo que quería el cambio.
Su reacción recordó a la del ghanés Boateng, que en un amistoso en Busto Arsizio abandonó el campo harto de escuchar cantos racistas. Sus compañeros le siguieron y el partido fue suspendido.
no hay caso

Última edición por un moderador: