Manny Pacquiao derrotó por decisión unánime a Timothy Bradley, conquistando el título Welter de la OMB, en lo que fue su revancha desde MGM Grand de Las Vegas, Nevada.
Un primer round de estudio, pero interesante, donde ambos buscaban imponer condiciones a su modo, aunque Bradley conectó un par de buenos golpes al rostro del filipino que lucía en comparación con el estadounidense más lento.
El segundo y tercer round fue por el mismo tono, aunque Manny empezó a modificar su plan de pelea y lanzó más golpes de izquierda que le dieron los puntos necesarios para tomar confianza y el rumbo a seguir para el resto de la pelea.
En el cuarto y quinto round, Bradley respondió conectando buenos golpes al rostro del filipino, que se la pensó dos veces para seguir en ritmo de intercambio de golpes.
El sexto fue todo un show de movimientos de cadera de Bradley, que utilizó su velocidad para moverse, entrar y salir ante las combinaciones que Manny intentaba, pero sin dar en el blanco.
El séptimo fue el round más movido, ambos peleadores invitaban a entrar con combinaciones, pero se zafaban con movimientos de cintura, para hacer ver mal a su rival.
El octavo fue aún más parejo pero Bradley insistía en atraer a Manny para después contragolpearlo con combinaciones y un volado de derecha cada vez que el filipino soltaba la mano izquierda.
El noveno y décimo fue de mucha cautela: pareciera que ambos se pusieron de acuerdo para bajar el ritmo de pelea y cerrar con todo en la recta final.
Para el round doce, Bradley intentó el nocaut, pero Manny sacó a flote su experiencia y sobrellevó el combate para mandar todo a la decisión de los jueces, quienes al final le dieron el triunfo 116-112, 116-112 y 118-110.
Fuente
terra
