Relato: Panamericana Sur de noche (Sur de Chile)

Basilisko

Usuario Nuevo nvl. 1
10 Nov 2011
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Amigos, les dejo otro relato. Espero que les guste.

Relato: Panamericana Sur de noche (Sur de Chile)

La Carretera que atraviesa el sur de Chile, conocida también como “La Panamericana” esta llena de historias y leyendas, que usualmente se comentan entre algunos camioneros que la frecuentan. Historias que en algunas ocasiones son calladas, por lo fantástico de su tenor, y que muchos evitan contar para que no les echen “la talla*”.

Don José Osorio, era un camionero cuyo trabajo consistía en cubrir la ruta entre Santiago y Osorno, con frecuencia y casi siempre de noche. El comenta que en uno de sus tantos viajes, una anécdota en particular lo dejó “loco”, y que cada vez que la cuenta, hace que se fume casi una cajetilla de cigarros.

Durante una noche de Julio, don José viajaba junto a su esposa Carmen, rumbo a Osorno. Era invierno y el clima era malo. La llovizna que cubría las oscuras calles de la Panamericana, se convertía una trampa mortal para todos los automovilistas que viajaran de noche, por tanto, había que moderar la velocidad y estar bien atento a cualquier peligro que pudiera advertirse en la carretera.

Cerca de las 3 de la mañana, José decidió parar pasadito de Valdivia, con la finalidad de tomarse algún café con su señora, comer algo y continuar el largo viaje que a esas alturas ya cobraba sus efectos.

Pasaron a una de esas clásicas picadas de carretera, a tomarse un café y comerse un sabroso sándwich de “arrollado” con palta. Conversaron un rato, se fumaron un par de cigarros, pasaron al baño, y fueron de nuevo a su camión que era cubierto por la débil llovizna que caía en ese momento. Cuando iban llegando al camión, se les acerco un tipo que estaba afuera del local.

- Señor, buenas noches. Quisiera pedirle un favor. ¿Me puede tirar un poquito mas allá?. Se me paso el bus, y no tengo como llegar a mi casa en Lipingue.
- ¿En Lipingue?
- Si Señor, tengo que ir pallá. Me está esperando mi Señora.

Don José lo pensó un poco. Era un cabro joven, el típico flaco, vestido con una parka y que tenía una mirada como si anduviera volado. Pero se veía “tranquilo”. Además, había que ser muy vaca para dejarlo botado en medio de la noche, más aún con esa lluvia.

- Ya súbete cabro, pero me tienes que avisar cuando estemos cerca.
- Si Señor, no se preocupe, yo le aviso. De todas maneras para que se vayan más tranquilos, yo me voy a ir en la pisadera de afuera del camión ahí donde están las barandas.
- ¿En la pisadera?
- Si, ahí, la del al ladito, afirmado de las barandas.

José se quedo en silencio, se subió a la cabina rápidamente y prendió otro cigarro. Le dijo a su mujer Carmen que se subiera rápido. Ella se extraño por el cambio repentino de humor de su marido, y subiéndose a la cabina, le comentó lo curioso del joven que quería viajar en la pisadera.

- Ya, ya, déjate de preguntar. Ponle seguro a la puerta y sube el vidrio.

Pusieron en marcha el camión y el joven, se subió a la parte lateral del camión.

Al cabo de algunos minutos de marcha, Don José volvió a prender un cigarro, y su mujer lo reto.
- Ya déjate de fumar tanto, que parecí maricón celoso, ¿por que estas tan nervioso?
- No, nada, nada, es que el café me pone nervioso.

La oscuridad de la noche rodeaba el camión que se iba abriendo paso entre las tinieblas de esa noche gélida y lluviosa.
- ¿Cómo ira el cabro que llevamos? Debe estar entumido colgando de la pisadera, ¿Por qué no lo dejaste irse en la cabina? Cómo se le ocurre ir ahí con la lluvia, si puede caer.

José guardó silencio.

- Oye te estoy hablando. Péscame por lo menos. El pobre cabro debe ir congelado.
- Carmen, córtala, déjate de hablar de el.
- Y si paramos un poquito para que se suba…

José aceleró, y miro fijamente a su mujer por un momento: “Ni se te ocurra”.
- ¿Pero porque?

Carmen bajo un poquito el vidrio para mirar por el espejo retrovisor y vio al joven colgando aún del camión.

- Ahí va el joven todavía, no se le mueve un pelo.

- Carmen, este camión no tiene pisadera ni barandas para afirmarse…
 
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Reacciones: The_cenobite
ya ...yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy??????', estaba entrete, pero es como decir vamos en el camion pero al llevar 10 KM nos dimos cuenta que no tenia ruedas.......
 
puta el fantasma pa weon jajaja no se fijo que el camion no tenia ni pisaderas ni baranda.... quedo en evidencia !!!

Pucha flojo el final, quizas hubiera sido mejor si se subia a la cabina y desaparecia de ahi.
 
Final paralelo:

Carmen bajo un poquito el vidrio para mirar por el espejo retrovisor y vio al joven colgando aún del camión.

- Ahí va el joven todavía, está cubierto con una capucha... me sonrió.

- Carmen, no funcionan los frenos…
 
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