No cabía duda de que me encontraba perdido en mis pensamientos, una realidad alterna creada tanto por mis deseos y mis experiencias pasadas. Fue allí, entre los rincones más recónditos y oscuros de la mente humana, donde encontré lo inimaginable. Aquello que solamente unos pocos habían logrado hallar y menos aún, comprender... Una bestia nunca antes descrita por el hombre D:
Me acerqué cuidadosamente al animal, todavía sentía todo mi cuerpo temblando debido a las ansias y los nervios del momento, por no saber como reaccionaría.
"Me atacará", pensé por unos momentos, pero reuní el coraje suficiente y me seguí acercando a paso lento, con mi arma en la mano en caso de que la violencia fuese necesaria.
Ya más cerca, pude ver con claridad a este ser: Tenía cuerpo de lobo, con todas las caracteríticas físicas de tan noble predador, pero para mi sorpresa, tenía también un par de alas.con plumas de un color grisáceo y de gran tamaño, mis manos extendidas no alcanzaban una mayor longitud que las alas de aquella bestia ya mitológica ante mis ojos.
Noté también que dormía, debido a la oscuridad del lugar no podía fijarme antes si es que estaba despierta o no, sólo veía la silueta del animal, pero ahora sabía que seguía vivo posiblemente debido a que el animal dormía plácidamente... Al intentar sacar mi cámara para fotografiarla, me dí cuenta de que no la tenía conmigo. Tan grande fue mi decepción por el hecho de tener a tan magnífico animal a mis pies y no poder inmortalizar aquel momento, que me maldije a mi mismo y emití un leve "puta la hueá".
Para la mayoría de seres vivos ese sonido habría pasado desapercibido, pero estámos hablando de un animal con propiedades míticas, cuyos sentidos probablemente vayan más allá de lo inimaginable... Sea cual sea el caso, se despertó.
Yo, sumergido en el más grande temor, tomé mi arma; un cuchillo dorado que me regalaron los Emires durante mis campañas en oriente medio. No tan dispuesto a entablar una fiera batalla con la bestia, intenté alejarme avanzando hacia atrás mientras que sus ojos amarillos, brillantes a pesar de estar en la más densa oscuridad, me observaban con recelo.
La bestia olfateo, y sintiendo mi miedo emitió un sonido, que debido al nerviosismo del momento no pude captar. Cuando volvió a emitir el sonido, pude jurar que había escuchado al animal decirme "Buena hueón"
Provablemente estaba escuchando voces en mi cabeza, quien sabe qué reacciones tendría un hombre si viera un lobo con alas...
Ya cuando el animal se acercó rápidamente a mí y pronunció las palabras "me llamo Sebastián, y tú?" , sólo entonces pude darme cuenta de que había perdido toda noción de la realidad. Mi mente, mi cordura, mis sentidos... todo aquello que me sujetaba a la realidad se había esfumado en un instante y me encontraba allí, en el abismo oscuro, perdido entre lo real y la ficción...
Wena seba, taba aburrio y quería escribir algo
Dx