Anoche me senté a seguir un partido que, en teoría, iba a ser tranquilo... y terminó siendo una montaña rusa. Mientras revisaba algunas opciones en casas-de-apuestas-mx.com, encontré una cuota interesante para los minutos finales y pensé: "bueno, puede pasar". El reloj corría lentísimo, luego rapidísimo, como siempre sucede cuando tienes algo en juego.