Nuestras mandibulas se llegaran a acalambrar,de tanto besarnos,y nuestros labios estaran muy rojos,de tantas horas de rosarse unos a otros,tanto intercambiar saliba,que sera como un jugo de uva delicioso que podremos ingerir por horas,y sentir nuetros ricos alientos calentito y tiritones en nuetras narices,y cada vez abrimos mas la boca con cada beso,como queriendo devorarnos uno al otro,claro esto es lo que el instinto animal nos dice hacer,y no parar hasta que nos cansemos de besarnos energicamente,con pasion,y mucha delicia.