Ay. Podría decir, perezosamente, que esa es una descripción fiel de mi persona.Hace un par de meses me sumí hondo en lecturas muy obscuras. Algunas, sin más, te hacían tocar el abismo con los propios dedos.Ahora emergí a la superficie, pero tengo mis pies debajo aún, como si la mitad perfecta y equilibrada de mi mente oscile entre un cielo y un infierno.Qué bueno que no te queda nada para salir. A mi me quedan dos semanas, pero tengo clases esporádicas, sólo para dar exámenes y ver asuntos específicos.¿Puedo saber cómo te llamas?Carlos.
