Por vez primera en su carrera dejó escapar un partido con dos sets de ventaja, cediendo ante Fognini en tercer ronda
Rafa Nadal tardará en olvidar esta temporada, la más complicada desde que en 2005 ascendiera a la élite mundial. A sus 29 años está viviendo cosas increíbles, desconocidas en su exitosa trayectoria y de signo contrario al habitual.
El manacorí sufrió un mazazo de los que cuesta recuperarse. Por vez primera en su carrera perdió un partido tras haber ganado los dos primeros sets. Cedió en la tercera ronda del Open USA ante el italiano Fabio Fognini por 3-6, 4-6, 6-4, 6-3 y 6-4 en 3h.46. Y será el transalpino quien se cruce con Feli López en octavos.
Si no fuera por lo que está pasando esta campaña, no entraría en cálculo alguno que Nadal entregara un duelo en el que dominaba con autoridad por 6-3, 6-4 y 3-1 habiendo cometido sólo nueve errores no forzados. Estaba atando en corto a Fognini, a quien había superado en Hamburgo, después de haber cedido, asimismo en tierra, en Río y el Godó este curso.
Y así sucedió. Nadal entró en una espiral de incertidumbre, perdió la seguridad exhibida. Y Fognini se creció porque le va la marcha y dado que se trata de un tenista de rachas que además circula mejor a contracorriente. Vio camino para la épica el pupilo de Josep Perlas, y recuperó el terreno que tenía ganado Rafa, que también dejó escapar un 2-0 de inicio en el cuarto parcial.
Drama absoluto en la madrugada neoyorquina. Quinto set. Hasta siete breaks consecutivos, siempre con Nadal por debajo pero recuperando enseguida el equilibrio en el tanteador. Hasta que esta racha se quebró a favor de un más entero, y menos presionado, Fognini. Lo hizo en el que sería último juego del duelo, hasta que Nadal claudicó lanzando un revés fuera de la pista.
mundodeportivo.com
Rafa Nadal tardará en olvidar esta temporada, la más complicada desde que en 2005 ascendiera a la élite mundial. A sus 29 años está viviendo cosas increíbles, desconocidas en su exitosa trayectoria y de signo contrario al habitual.
El manacorí sufrió un mazazo de los que cuesta recuperarse. Por vez primera en su carrera perdió un partido tras haber ganado los dos primeros sets. Cedió en la tercera ronda del Open USA ante el italiano Fabio Fognini por 3-6, 4-6, 6-4, 6-3 y 6-4 en 3h.46. Y será el transalpino quien se cruce con Feli López en octavos.
Si no fuera por lo que está pasando esta campaña, no entraría en cálculo alguno que Nadal entregara un duelo en el que dominaba con autoridad por 6-3, 6-4 y 3-1 habiendo cometido sólo nueve errores no forzados. Estaba atando en corto a Fognini, a quien había superado en Hamburgo, después de haber cedido, asimismo en tierra, en Río y el Godó este curso.
Y así sucedió. Nadal entró en una espiral de incertidumbre, perdió la seguridad exhibida. Y Fognini se creció porque le va la marcha y dado que se trata de un tenista de rachas que además circula mejor a contracorriente. Vio camino para la épica el pupilo de Josep Perlas, y recuperó el terreno que tenía ganado Rafa, que también dejó escapar un 2-0 de inicio en el cuarto parcial.
Drama absoluto en la madrugada neoyorquina. Quinto set. Hasta siete breaks consecutivos, siempre con Nadal por debajo pero recuperando enseguida el equilibrio en el tanteador. Hasta que esta racha se quebró a favor de un más entero, y menos presionado, Fognini. Lo hizo en el que sería último juego del duelo, hasta que Nadal claudicó lanzando un revés fuera de la pista.
