De goleador de América, a estar prácticamente muerto. Así cambió la vida de Salvador Cabañas, el talentoso delantero paraguayo, luego de haber recibido un disparo en la cabeza en un local nocturno de México, en un altercado que nunca logró aclararse del todo.
Cabañas, que en ese momento se encontraba en el mejor momento de su carrera, acababa de convertirse por segundo año consecutivo en goleador de la Copa Libertadores con el América de México, estaba cerca de ser transferido a Europa y en camino a ser uno de los puntales de su selección en el Mundial de Sudáfrica 2010, fue borrado de todo en una extraña jugada del destino esa fatídica noche del 25 de Enero de 2010.
Sin embargo, los problemas no terminaron ahí, ya que el ex jugador de Audax Italiano declaró que lo ha perdido todo. Mientras se encontraba en coma y en recuperación, su abogado, representante y su ex mujer se hicieron con todos sus bienes e incluso con la tuición de sus dos hijos. Lo hicieron firmar con impresión digital mientras él no se encontraba con todas sus capacidades.
Al guaraní no le quedó otra y se subió a un furgoncito con el que reparte el pan que produce la panadería de sus padres, a las afueras de Asunción para sobrevivir.
Cabañas, a cuatro años del incidente que le cambió la vida, intentará volver a jugar al club de sus amores, el 12 de Octubre, pese a la prohibición de sus médicos de practicar deportes, ya que la bala aún se encuentra alojada en su cabeza.
Cabañas, que en ese momento se encontraba en el mejor momento de su carrera, acababa de convertirse por segundo año consecutivo en goleador de la Copa Libertadores con el América de México, estaba cerca de ser transferido a Europa y en camino a ser uno de los puntales de su selección en el Mundial de Sudáfrica 2010, fue borrado de todo en una extraña jugada del destino esa fatídica noche del 25 de Enero de 2010.
Sin embargo, los problemas no terminaron ahí, ya que el ex jugador de Audax Italiano declaró que lo ha perdido todo. Mientras se encontraba en coma y en recuperación, su abogado, representante y su ex mujer se hicieron con todos sus bienes e incluso con la tuición de sus dos hijos. Lo hicieron firmar con impresión digital mientras él no se encontraba con todas sus capacidades.
Al guaraní no le quedó otra y se subió a un furgoncito con el que reparte el pan que produce la panadería de sus padres, a las afueras de Asunción para sobrevivir.
Cabañas, a cuatro años del incidente que le cambió la vida, intentará volver a jugar al club de sus amores, el 12 de Octubre, pese a la prohibición de sus médicos de practicar deportes, ya que la bala aún se encuentra alojada en su cabeza.
larojadeportes.cl