Los cruzados lograron revertir un marcador adverso y se quedaron con el partido con un marcador de 4-2 en el partido que inauguró la quinta jornada del Clausura.
Mucho público, una agradable temperatura y dos equipos dispustos a atacar permitieron la realización de un excelente partido, de aquellos que pocas veces se ven en los torneos locales. Terminó 4-2 a favor de Universidad Católica sobre Unión Española, resultado que mantiene a los estudiantiles como líderes del campeonato, con cuatro victorias y un empate en cinco fechas.
Poco se puede objetar, no obstante, de la ventaja de Unión Española al concluir el primer tiempo, porque ganó la batalla del mediocampo, con César Pinares, Sergio López y Kevin Harbottle moviendo el balón con la rapidez que tanto le gusta a Fernando Vergara y que, por cierto, también es la obsesión de Mario Salas. Para desgracia del viñamarino, los volantes de su equipo eran incapaces de ofrecer una prestación equivalente, en esencia porque, más que carecer de calidad técnica, eran muy poco eficaces en la recuperación.
Así, con la posesión constante durante esos 45 minutos, fueron los rojos los que se pusieron en ventaja, con algo de fortuna en el primer tanto (de Diego Churín) y con calidad técnica en el segundo (de López), mientras que los cruzados establecieron la igualdad transitoria gracias a un error de Nery Veloso, quien no pudo controlar un tiro de distancia, dejando un rebote que posibilitó la intervención de José Pedro Fuenzalida y el disparo definitivo de Fernando Cordero.
De cualquier modo, los hinchas del club de Las Condes pudieron retirarse satisfechos durante la pausa. Asistían a un partido candente y de resultado incierto, con su equipo siempre dispuesto a ir hacia adelante, pese al descontrol.
El segundo tiempo volvió con un regalo para la UC, cuando un largo envío produjo el choque entre Nicolás berardo y Nicolás Mancilla, lo que permitió que José Pedro Fuenzalida anotara el tanto de la igualdad parcial; el gol, además, le permitió expresar su malestar ante el rechazo que le enrostra la hinchada del club en el que se formó.
En circunstancias muy parecidas a la victoria de 4-2 sobre Santiago Wanderers, la escuadar de Salas supo aprovechar al máximo sus posibilidades. Así, la ventaja llegó con una gran habilitación del talentoso (y esta vez consistente) Carlos Espinosa para Stefano Magnasco, que concluyó en falta penal de Berardo. La ejecución de Castillo fue impecable: al costado opuesto al que se lanzó Veloso, con potencia y cerca de un vertical.
El 3-2 le dio algo más de tranquilidad y posesión al dueño de casa y, además, pareció afectar anímicamente a los hispanos. Pese a todo, igualmente los rojos tuvieron más de una ocasión para alcanzar la igualdad, como un tiro de López, tras buena acción de Pinares, que exigió al máximo a Cristopher Toselli.
Los minutos finales sirvieron para algunas acciones destacadas y para el segundo gol de Castillo. Fue su octavo acierto, que le posibilita escaparse con ventaja notoria entre los goleadores.
Para Unión Española, el torneo es muy amargo: tres empates y dos derrotas. Justamente venía de caer ante la débil Antofagasta. Esta vez, hubo más juego y honor, pero eso no cuenta en la tabla.
La UC, en contraste, volvió a remontar por tercera vez en este campeonato, demostrando que ahora parece predestinada a alcanzar la tan esquiva corona. Por ahora, poco que objetar.
FUENTE
Mucho público, una agradable temperatura y dos equipos dispustos a atacar permitieron la realización de un excelente partido, de aquellos que pocas veces se ven en los torneos locales. Terminó 4-2 a favor de Universidad Católica sobre Unión Española, resultado que mantiene a los estudiantiles como líderes del campeonato, con cuatro victorias y un empate en cinco fechas.
Poco se puede objetar, no obstante, de la ventaja de Unión Española al concluir el primer tiempo, porque ganó la batalla del mediocampo, con César Pinares, Sergio López y Kevin Harbottle moviendo el balón con la rapidez que tanto le gusta a Fernando Vergara y que, por cierto, también es la obsesión de Mario Salas. Para desgracia del viñamarino, los volantes de su equipo eran incapaces de ofrecer una prestación equivalente, en esencia porque, más que carecer de calidad técnica, eran muy poco eficaces en la recuperación.
Así, con la posesión constante durante esos 45 minutos, fueron los rojos los que se pusieron en ventaja, con algo de fortuna en el primer tanto (de Diego Churín) y con calidad técnica en el segundo (de López), mientras que los cruzados establecieron la igualdad transitoria gracias a un error de Nery Veloso, quien no pudo controlar un tiro de distancia, dejando un rebote que posibilitó la intervención de José Pedro Fuenzalida y el disparo definitivo de Fernando Cordero.
De cualquier modo, los hinchas del club de Las Condes pudieron retirarse satisfechos durante la pausa. Asistían a un partido candente y de resultado incierto, con su equipo siempre dispuesto a ir hacia adelante, pese al descontrol.
El segundo tiempo volvió con un regalo para la UC, cuando un largo envío produjo el choque entre Nicolás berardo y Nicolás Mancilla, lo que permitió que José Pedro Fuenzalida anotara el tanto de la igualdad parcial; el gol, además, le permitió expresar su malestar ante el rechazo que le enrostra la hinchada del club en el que se formó.
En circunstancias muy parecidas a la victoria de 4-2 sobre Santiago Wanderers, la escuadar de Salas supo aprovechar al máximo sus posibilidades. Así, la ventaja llegó con una gran habilitación del talentoso (y esta vez consistente) Carlos Espinosa para Stefano Magnasco, que concluyó en falta penal de Berardo. La ejecución de Castillo fue impecable: al costado opuesto al que se lanzó Veloso, con potencia y cerca de un vertical.
El 3-2 le dio algo más de tranquilidad y posesión al dueño de casa y, además, pareció afectar anímicamente a los hispanos. Pese a todo, igualmente los rojos tuvieron más de una ocasión para alcanzar la igualdad, como un tiro de López, tras buena acción de Pinares, que exigió al máximo a Cristopher Toselli.
Los minutos finales sirvieron para algunas acciones destacadas y para el segundo gol de Castillo. Fue su octavo acierto, que le posibilita escaparse con ventaja notoria entre los goleadores.
Para Unión Española, el torneo es muy amargo: tres empates y dos derrotas. Justamente venía de caer ante la débil Antofagasta. Esta vez, hubo más juego y honor, pero eso no cuenta en la tabla.
La UC, en contraste, volvió a remontar por tercera vez en este campeonato, demostrando que ahora parece predestinada a alcanzar la tan esquiva corona. Por ahora, poco que objetar.
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