Mayor posesión, seis remates contra ninguno, físicamente un deleite. Todos atributos acostumbrados en los equipos de Pep Guardiola pero que este miércoles durante los primeros 45 minutos de juego fueron del Monaco.
El cuadro local fue ampliamente superior al elenco inglés y en buena medida esa primera fracción le permitieron eliminar al City de los octavos de final de la Champions League. Los dirigidos por el español eran fantasmas en la cancha. Ni Silva, ni Agüero, ni Fernandinho podían remediarlo. Y por el contrario el cuadro del Principado tuvo minutos que rozaron la perfección. Físicamente, el Monaco le pasó por encima a los citizens.
Merced a eso a los 29 minutos ya estaban 2-0 arriba, con goles de Mbappé y Fabinho. Mendy, el propio Mbappé y Lemar fueron una pesadilla por la banda derecha de la defensa inglesa. Sagne, que muy temprano se ganó la amarilla, lo sufrió. Demasiado.
Y más por obra de las ganas de la visita y el estancamiento escénico del dueño de casa, en la segunda parte parecía que el City reaccionaba con el descuento de Sané. El 2-1 parcial, sumado al 5-3 de la ida, ponía a los de Pep en la siguiente ronda. Era demasiado castigo para un Monaco que hizo las cosas bien en los dos partidos y que encima ayer no pudo contar con Radamel Falcao por lesión.
Así llegó el heroico y justiciero tanto de Bakayoko a los 77’. Y aunque el City intentó por todos los medios, el gol que los pusiera en la ronda de ocho mejores nunca llegó. Y Pep, que otra vez dejó a Bravo en el banco, sumó un nuevo traspié en su aventura en Inglaterra.
