Desde el punto de vista del rosarino, su salida del Cacique se debió a que Blanco y Negro nunca mostró interés en comprar el 50 por ciento de la carta que aún tenía el jugador en su poder. Querían que regalara la otra mitad de mi pase, expresó.
Emiliano Vecchio dejó de ser jugador de Colo Colo ayer, luego de firmar su finiquito. Y, en diálogo con radio ADN, desclasificó algunos archivos de su salida.
Comencé el semestre con muchísima motivación, más con la llegada de José Luis (Sierra), a él le debo mucho. Arranqué bien según mi punto de vista, haciendo goles, jugando bien. Pero a mitad de camino me encontré con que no iba a seguir. Eso empezó a jugar en mi cabeza, lo dijo el Coto y concuerdo con él, tuve una baja de rendimiento importante y era porque me tenía que ir, admitió.
Además, reveló que mucho de su adiós se debió a diferencias económicas. Entiendo que en el fútbol chileno uno no puede ganar como en Brasil, México o Europa, lo tengo bien claro. Pero cumplí 27 años, Colo Colo compró mi 50 por ciento, el otro 50 por ciento era mío y las cuentas son claras: estaba a dos meses de terminar contrato y si seguía, el club debía comprar la otra mitad de mi pase. Nunca pedí locuras, fui bien ubicado, pero acá lo entendieron de otra manera. Siento que tenía mucho más para dar, estoy en un momento muy bueno de mi carrera. Nunca me hicieron una oferta formal, jamás y así es difícil. Con el dolor de mi alma me tengo que ir. Si pudiera elegir me quedaría a vivir acá, expresó.
Finalmente, dio algunos datos de dinero: Mi 50 por ciento lo compraron en 1,2 millones de dólares. No pedía locuras, pero el club quería que prácticamente regalara mi mitad del pase. Tampoco pedía lo mismo, sé que no van a pagar ese dinero, pero quería que ambas partes quedaran contentas. El club entendió que yo no valía ese dinero, pero pedía el 20 por ciento de lo que va a pedir un 10 que venga a Chile. Y en el fútbol chileno no sé si hay algún 10 para jugar en Colo Colo, lo digo futbolísticamente. Lo van a tener que buscar afuera y saldrá tres veces más caro que yo, pero si eso quieren y les va bien, estaré feliz, porque lo que importa es la institución, concluyó.
Fuente: Dalealbo
Emiliano Vecchio dejó de ser jugador de Colo Colo ayer, luego de firmar su finiquito. Y, en diálogo con radio ADN, desclasificó algunos archivos de su salida.
Comencé el semestre con muchísima motivación, más con la llegada de José Luis (Sierra), a él le debo mucho. Arranqué bien según mi punto de vista, haciendo goles, jugando bien. Pero a mitad de camino me encontré con que no iba a seguir. Eso empezó a jugar en mi cabeza, lo dijo el Coto y concuerdo con él, tuve una baja de rendimiento importante y era porque me tenía que ir, admitió.
Además, reveló que mucho de su adiós se debió a diferencias económicas. Entiendo que en el fútbol chileno uno no puede ganar como en Brasil, México o Europa, lo tengo bien claro. Pero cumplí 27 años, Colo Colo compró mi 50 por ciento, el otro 50 por ciento era mío y las cuentas son claras: estaba a dos meses de terminar contrato y si seguía, el club debía comprar la otra mitad de mi pase. Nunca pedí locuras, fui bien ubicado, pero acá lo entendieron de otra manera. Siento que tenía mucho más para dar, estoy en un momento muy bueno de mi carrera. Nunca me hicieron una oferta formal, jamás y así es difícil. Con el dolor de mi alma me tengo que ir. Si pudiera elegir me quedaría a vivir acá, expresó.
Finalmente, dio algunos datos de dinero: Mi 50 por ciento lo compraron en 1,2 millones de dólares. No pedía locuras, pero el club quería que prácticamente regalara mi mitad del pase. Tampoco pedía lo mismo, sé que no van a pagar ese dinero, pero quería que ambas partes quedaran contentas. El club entendió que yo no valía ese dinero, pero pedía el 20 por ciento de lo que va a pedir un 10 que venga a Chile. Y en el fútbol chileno no sé si hay algún 10 para jugar en Colo Colo, lo digo futbolísticamente. Lo van a tener que buscar afuera y saldrá tres veces más caro que yo, pero si eso quieren y les va bien, estaré feliz, porque lo que importa es la institución, concluyó.
Fuente: Dalealbo

