16. Impresiona a tus amigos:
Este es quizá el más interesante. Estando con tus amigos, pídele a uno que extienda un brazo lateralmente haciendo 90 grados con su costado. Coloca tus dedos sobre su muñeca y empuja hacia abajo, pidiéndole que aguante. Aguantará sin problemas. Ahora coloca una caja o un montón de revistas debajo del pie del mismo lado en que está levantando el brazo, creando un desnivel entre ambos pies. Presiona ahora su brazo para abajo y no opondrá resistencia. ¿Qué ha pasado? Has desviado su espina dorsal, y el cuerpo ha interpretado que es vulnerable. Cuando esto ocurre, nos rendimos y abandonamos cualquier tipo de resistencia.