Minas caninanas.
Cuando los tanques alemanes rodaban a toda marcha sobre territorio ruso a finales de 1941, los soviéticos simplemente carecían de suficientes armas antitanques para frenar el avance del enemigo. Sin embargo, vieron en los perros una posibilidad para hacer frente a la invasión.Escondiendo comida bajo los tanques alemanes que habían sido capturados, los soviéticos esperaban entrenar a los perros para que se arrastraran bajo estos vehículos, activando explosivos que portaban en el lomo y que destruirían por completo a las peligrosas unidades alemanas.
Cuadrilla de perros antitanques soviéticos.
El spray “Who? Me?”.
“Who? Me?” fue el nombre que recibió un compuesto químico desarrollado por la Oficina de Servicios Estratégicos de los Estados Unidos – el nombre previo de la CIA – durante la Segunda Guerra Mundial. Fue diseñado para oler como materia fecal, y la idea era que miembros de la resistencia francesa sigilosamente rociaran a oficiales alemanes con el spray, con el único fin de humillarlos.
Combatientes de la resistencia francesa.
El cañón de viento de Hitler.
Ciertamente, la era nazi fue conocida por el desarrollo armamentista y la obsesión por crear armas asombrosas. Y entre esas armas que intentaron crear, hay una que figura particularmente por su extrañeza: el cañón de viento.El cañón de viento no era otra cosa que un dispositivo que usaba un explosivo químico para lanzar una ráfaga de aire y vapor de agua al cielo, generando condiciones similares a las de una turbulencia grave en las aeronaves. Hitler tenía la esperanza de utilizar este cañón para derribar a los bombarderos aliados que hacían añicos su maquinaria de guerra.
Los primeros experimentos mostraron que el cañón podía destrozar tablones de madera a una distancia significativa, pero la guerra terminó antes que pudieran probarlo en el campo de batalla.
La bomba murciélago.
El plan tras la “bomba murciélago” implicaba arrojar a millones de murciélagos sobre las ciudades japonesas, donde harían nido bajo los techos de las construcciones. En cada pata de estos murciélagos existiría un pequeño contenedor con napalm y un dispositivo temporizador para activarlo.
Fue conocida con el nombre de “Bat Bomb”.
La bomba guiada Okha.
El Okha fue un avión diseñado de forma tardía por los japoneses para maximizar la efectividad de los ataques kamikaze. Equipado con una ojiva masiva, el Okha era transportado hasta el campo de batalla por un bombardero. Una vez desplegado en el aire, el piloto iniciaba un cohete de tres etapas, convirtiendo a la aeronave en un misil guiado.
Debido a su poco éxito, el Okha tuvo un impacto imperceptible en la guerra y los soldados estadounidenses lo apodaron “Baka”, o “idiota” en japonés.