Hola a todos, este es mi segundo relato. si quieren leer el primero ahí pueden hacerlo
https://www.portalnet.cl/temas/trio-con-madura.1548905/
Bueno, para darles el contexto, soy un tipo normal, educado, sano, simpático, en torno a los 40 años, bisexualidad sin complejos ni traumas.
A propósito del título, esta vez se trata de cómo fuimos abriendo las barreras del mundo sw con mi mujer. Todo comienza de manera sutil, en nuestras noches de sexo inicié algunas insinuaciones en torno a abrirnos a nuevas experiencias carnales (antes ya habíamos abierto el taboo de nuestras experiencias bisexuales). La idea para nada era rechazada, más bien influía en el momento del climax, imaginándonos a una tercera persona, ya sea una mujer u otro hombre... continué planteando fantasías que poco a poco fueron abriendo la posibilidad de hacerlas reales.
No pasó mucho tiempo cuando le dije a mi mujer: el sábado iremos a X lugar, en ese entonces por Irarrazabal, un lugar pequeño, no muy cómodo la verdad. Estando ahí comenzamos de manera tímida a observar cómo otras parejas iban incursionando sin drama delante de las demás parejas, nosotros hicimos lo propio sin incluir a terceras personas esta vez. La llave al mundo sw funcionó.
Comenzamos a averiguar sobre sitios y ambientes del lado B, descubrimos distintos clubes Sw (de los cuales podría relatarles las experiencias en cada uno de ellos) y cierto sauna del barrio Bellavista.
Esta vez centraré el relato en el club sw donde por primera vez mi mujer se abrió a nuevas experiencias. Este club estaba en la calle Einstein, club que habíamos visitado en una o dos oportunidades previamente, visitas donde yo, delante de ella, dejaba atrás el recelo y me atrevía a incursionar con otras mujeres y ella solo observaba. Bueno, llegó entonces la segunda o tercera visita a este lugar donde eta vez sería la apertura de mi mujer. Previamente ella me había comentado que le gustaba más x sector del club, particularmente un sector donde se permitía la presencia de "los terceros" (otras estaban reservadas para parejas), de inmediato pense, "la weona caliente", me excitó la idea que le gustara el sector donde otros hombres y mujeres pudieran verla, acariciarla y más...
Bueno llegamos al luar y comenzamos a disfrutar el ambiente, íbamos por los distintos sectores, hasta que ya estábamos bastante calientes como para empezar nuestra propia incursión, le pregunté que lugar prefería y me dijo que fuéramos al lugar de terceros... llegamos ahí donde todo estaba pasando, varias parejas culiando y muchos terceros esperando la oportunidad de ser invitados a participar. Comenzamos con lo nuestro, besos, caricias, mamadas de pico, peinada de alfombra... de pronto ella se inca haciéndome un mamón exquisito, me miraba mientras mamaba y miraba el entorno que ya estaba rodeado de otros hombres mirando la mamada de mi mujer, de pronto ella estira la mano invitando a los presentes a acercarse, rápidamente se acercaron unos 4 tipos, desenfundaron la verga y mientras ella me daba el oral, con ambas manos empezaba a pajear a quienes la rodeaban, no tardó mucho en sacarse mi pico de la boca y comenzar a mamar una a una las vergas que tenía a la altura de su boca, era la primera vez que veía a mi mujer con otra verga en la boca, disfruté el panorama pues a eso ibamos, a dejarnos llevar por la lujuria. Noté que tenía cierta predilección por una verga grandota de un tipo de unos 30 años, se turnaba mamándome el pico y el el pico de este afortunado comensal. varios minutos mamando hasta que se pone de pie y en un acto instintivo se saca el colales que traía puesto, se sube a una especia de cama grande, se pone en cuatro y comienzo a culiarla exquisiramente, suaeve, fuerte, a la entradita, hasta el fondo, sacaba mi pico, abría sus cachetes y chupaba su zorra, mojada... el tipo que se quedo al lad de nosotros estaba esperando la invitación, fue ella quien se puso de pie y lo tomó de la mano, se besaron, las manos de ese hombre comenzaban a recorrer el cuerpo de mi mujer, su culo, sus pechos, estaban de frente uno al otro y mientras se besaban el metía su manos en su concha, metía uno o dos dedos, no lo sé, solo sé que por primera vez se estaba dejando llevar por la situación, ella agarraba su verga y lo pajeaba, tenía un pico grande, cabezón... estaban en eso cuando ella lo apoya sobre la pared, se pone de espalda al el y de manera instintiva el hombre agarra tus pechos y los manosea, ella ya sin su ropa interior acerca su cola al tipo, el tipo sabía lo que venía asi que se puso el condón y comenzó a puntearla desde atrás, de pronto la tenía ensartada, le metía el pico hasta el fondo y mi mujer con los ojos cerrados gemía en cada embestida, se notaba que lo disfrutaba, se notaba que el tipo le había gustado, ahí estuvieron culiando a la paraguaya algunos minutos hasta que finalmente ella volvió a mi. metí mi mano en su concha para sentir el calor de esa vulva recién fornicada se sentía caliente, dilatada. Se pus nuevamente sobre la superficie horizontal, comencé a follarla y le preguntaba si le había gustado el culión que le habían dado recién, ella me decía que sí, que le había encantado, yo estaba como toro, mi pico duro la embestía patitas al hombro, ella gemía intensamente, estuvimos ahí culiando junto a otras parejas. Ambos llegamos al climax de manera brutal, descargué mi semen en ella mientras ella contorneaba su espalda productos de los espasmos del climax. Lo pasamos muy bien.
Terminada la fiesta, tomamos nuestro auto y nos dirigimos a casa, en el auto nos preguntábamos como lo habíamos pasado y ambos coincidimos que fue una nueva experiencia muy existante y placentera. Por fin habiamos abierto la barrera del sw. Al día de hoy, ya llevamos varios años en esto y creo que al liberarnos del taboo hemos alcanzado la plenitud sexual, ya que como pareja estable hacemos de todo y cada cierto tiempo visitamos algunos lugares donde abrimos nuestros límites a terceros y terceras. realmente somos afortunados por tenernos el uno al otro, siendo felices ambos, nunca han habido celos de ninguna parte y de ninguna manera esto ha permitido la entrada de otra persona a nuestra vida amorosa... esos momentos se dedican al placer carnal y nada más.
Bueno si les gustó o no el comentario pueden dejarnos su comentario, dejándonos saber de qué les gustaría leer la próxima vez. hay aventuras en sauna, clubes y citas particulares con experiencias MJM, HMJ y HH. ahí se las dejo. Saludos
https://www.portalnet.cl/temas/trio-con-madura.1548905/
Bueno, para darles el contexto, soy un tipo normal, educado, sano, simpático, en torno a los 40 años, bisexualidad sin complejos ni traumas.
A propósito del título, esta vez se trata de cómo fuimos abriendo las barreras del mundo sw con mi mujer. Todo comienza de manera sutil, en nuestras noches de sexo inicié algunas insinuaciones en torno a abrirnos a nuevas experiencias carnales (antes ya habíamos abierto el taboo de nuestras experiencias bisexuales). La idea para nada era rechazada, más bien influía en el momento del climax, imaginándonos a una tercera persona, ya sea una mujer u otro hombre... continué planteando fantasías que poco a poco fueron abriendo la posibilidad de hacerlas reales.
No pasó mucho tiempo cuando le dije a mi mujer: el sábado iremos a X lugar, en ese entonces por Irarrazabal, un lugar pequeño, no muy cómodo la verdad. Estando ahí comenzamos de manera tímida a observar cómo otras parejas iban incursionando sin drama delante de las demás parejas, nosotros hicimos lo propio sin incluir a terceras personas esta vez. La llave al mundo sw funcionó.
Comenzamos a averiguar sobre sitios y ambientes del lado B, descubrimos distintos clubes Sw (de los cuales podría relatarles las experiencias en cada uno de ellos) y cierto sauna del barrio Bellavista.
Esta vez centraré el relato en el club sw donde por primera vez mi mujer se abrió a nuevas experiencias. Este club estaba en la calle Einstein, club que habíamos visitado en una o dos oportunidades previamente, visitas donde yo, delante de ella, dejaba atrás el recelo y me atrevía a incursionar con otras mujeres y ella solo observaba. Bueno, llegó entonces la segunda o tercera visita a este lugar donde eta vez sería la apertura de mi mujer. Previamente ella me había comentado que le gustaba más x sector del club, particularmente un sector donde se permitía la presencia de "los terceros" (otras estaban reservadas para parejas), de inmediato pense, "la weona caliente", me excitó la idea que le gustara el sector donde otros hombres y mujeres pudieran verla, acariciarla y más...
Bueno llegamos al luar y comenzamos a disfrutar el ambiente, íbamos por los distintos sectores, hasta que ya estábamos bastante calientes como para empezar nuestra propia incursión, le pregunté que lugar prefería y me dijo que fuéramos al lugar de terceros... llegamos ahí donde todo estaba pasando, varias parejas culiando y muchos terceros esperando la oportunidad de ser invitados a participar. Comenzamos con lo nuestro, besos, caricias, mamadas de pico, peinada de alfombra... de pronto ella se inca haciéndome un mamón exquisito, me miraba mientras mamaba y miraba el entorno que ya estaba rodeado de otros hombres mirando la mamada de mi mujer, de pronto ella estira la mano invitando a los presentes a acercarse, rápidamente se acercaron unos 4 tipos, desenfundaron la verga y mientras ella me daba el oral, con ambas manos empezaba a pajear a quienes la rodeaban, no tardó mucho en sacarse mi pico de la boca y comenzar a mamar una a una las vergas que tenía a la altura de su boca, era la primera vez que veía a mi mujer con otra verga en la boca, disfruté el panorama pues a eso ibamos, a dejarnos llevar por la lujuria. Noté que tenía cierta predilección por una verga grandota de un tipo de unos 30 años, se turnaba mamándome el pico y el el pico de este afortunado comensal. varios minutos mamando hasta que se pone de pie y en un acto instintivo se saca el colales que traía puesto, se sube a una especia de cama grande, se pone en cuatro y comienzo a culiarla exquisiramente, suaeve, fuerte, a la entradita, hasta el fondo, sacaba mi pico, abría sus cachetes y chupaba su zorra, mojada... el tipo que se quedo al lad de nosotros estaba esperando la invitación, fue ella quien se puso de pie y lo tomó de la mano, se besaron, las manos de ese hombre comenzaban a recorrer el cuerpo de mi mujer, su culo, sus pechos, estaban de frente uno al otro y mientras se besaban el metía su manos en su concha, metía uno o dos dedos, no lo sé, solo sé que por primera vez se estaba dejando llevar por la situación, ella agarraba su verga y lo pajeaba, tenía un pico grande, cabezón... estaban en eso cuando ella lo apoya sobre la pared, se pone de espalda al el y de manera instintiva el hombre agarra tus pechos y los manosea, ella ya sin su ropa interior acerca su cola al tipo, el tipo sabía lo que venía asi que se puso el condón y comenzó a puntearla desde atrás, de pronto la tenía ensartada, le metía el pico hasta el fondo y mi mujer con los ojos cerrados gemía en cada embestida, se notaba que lo disfrutaba, se notaba que el tipo le había gustado, ahí estuvieron culiando a la paraguaya algunos minutos hasta que finalmente ella volvió a mi. metí mi mano en su concha para sentir el calor de esa vulva recién fornicada se sentía caliente, dilatada. Se pus nuevamente sobre la superficie horizontal, comencé a follarla y le preguntaba si le había gustado el culión que le habían dado recién, ella me decía que sí, que le había encantado, yo estaba como toro, mi pico duro la embestía patitas al hombro, ella gemía intensamente, estuvimos ahí culiando junto a otras parejas. Ambos llegamos al climax de manera brutal, descargué mi semen en ella mientras ella contorneaba su espalda productos de los espasmos del climax. Lo pasamos muy bien.
Terminada la fiesta, tomamos nuestro auto y nos dirigimos a casa, en el auto nos preguntábamos como lo habíamos pasado y ambos coincidimos que fue una nueva experiencia muy existante y placentera. Por fin habiamos abierto la barrera del sw. Al día de hoy, ya llevamos varios años en esto y creo que al liberarnos del taboo hemos alcanzado la plenitud sexual, ya que como pareja estable hacemos de todo y cada cierto tiempo visitamos algunos lugares donde abrimos nuestros límites a terceros y terceras. realmente somos afortunados por tenernos el uno al otro, siendo felices ambos, nunca han habido celos de ninguna parte y de ninguna manera esto ha permitido la entrada de otra persona a nuestra vida amorosa... esos momentos se dedican al placer carnal y nada más.
Bueno si les gustó o no el comentario pueden dejarnos su comentario, dejándonos saber de qué les gustaría leer la próxima vez. hay aventuras en sauna, clubes y citas particulares con experiencias MJM, HMJ y HH. ahí se las dejo. Saludos