local que se ha vuelto muy turístico, fome y mas caro, me acuerdo de una anécdota junto a unos amigos, estábamos conversando justo acerca de que no había música ni nada, era un ambiente sin brillo, cuando derepente en otra mesa un loco que tenía guitarra se puso a tocar unas cuecas y mientras todos felices, cuando aparece uno de los matones que atienden, mas flaite que la mierda, amenazándolo a golpes si no dejaba de tocar, al final echaron al tipo que solo quería aportar con un poco de música para el ambiente.
Desde esa oportunidad prefiero las Tejas de San diego