Mi padre se había accidentado en el trabajo (no especificare que le sucedió por que no va al tema) y como mantenía contactos con algunos de mis compañeros de la básica justo me percate que tenía una ex compañera que ejercía la carrera de enfermería. Ella súper simpática al mencionar lo ocurrido a mi padre se ofreció casi al instante en ir a verle para saber cómo estaba y como lo podía ayudar. Dado las circunstancias coordinamos un día para ir a la casa de mi padre y ejercer su labor profesional... Tras esto y cumplido su visita no halle la mejor forma de agradecerle su humilde gestión que invitarle a comer o beber algo por ahí.
Posterior a la salida fuimos a caminar a la playa y ahí se abrió una ventana que muchos esperamos sin haberlo planeado. Un roce en uno de sus grandes senos al tratar de abrazarla fue el detonante para que con una mirada y la complicidad de la noche nos diéramos un beso largo y caliente. (Cabe destacar que fue tanto que pensé: “Creo que hace mucho no le toca”). Mi posterior reacción a ese beso fue tocarle su seno pero ahora con complicidad. Primero fue su roce, luego al ver que no se molestaba lentamente lo agarre y apreté lentamente y con delicadeza hasta cierto punto que lo apretaba con un poco de fuerza. A ese momento ya sabía lo que quería y ella lo hizo notar cuando agarro mi mano y la puso (por debajo de su sweater) en su seno y me pregunta al oído “te gusta?”
Mis palabras a esa maravillosa pregunta fue “me encanta, quieres ir a algún lugar?”. Así empezó una travesía, caminamos besándonos, tocándonos y calentándonos diciéndonos cosas al oído como “me tienes mojada”. Llegamos a una cabaña que conseguimos por ahí y entre caricias y casi sin preámbulos estábamos desnudos uno al frente del otro.
Ella era de contextura normal ni gorda ni flaca… normal pero tenía lo suyo, grandes senos que me tenían loco, su piel blanca, su gran trasero, unos labios carnudos de esos que sabes que te devoraran completo pero lo que más me dejo a full fue que tenía su conchita depiladita y mojadita por todos los toqueteos e insinuaciones al oído.
Proseguí a dar lo mejor, partí haciéndole sexo oral mientras metía suavemente mis dedos en su mojada vagina. Ella mientras tanto tocaba sus pezones redondos y rozados, eso me calentaba aun más y procedí a tomar el control de la situación. Me puse frente a ella y le indique que era su turno de complacerme oralmente a lo cual ella accedió sin chistar. Por Dios como lo chupaba (me acuerdo y me excita), su lengua rodeaba la cabeza de mi miembro y sus labios al succionar mi pene rozaba la cabecilla de este, su saliva corría por mis cocos y en varias ocasiones estuve a punto de irme cortado pero aguante lo mas que pude y le dije: “date vuelta y ponte en cuatro”. Ella accedió automáticamente y pude ver lo más glorioso de la vida… su rico y gran culito y esa deliciosa y mojada vagina toda para mi.
Mi pene estaba duro a no más poder, la penetre lentamente, sus fluidos vaginales permitieron que entrara sin problema al principio pero la calentura del momento se apodero de mi y la envestí con fuerza, y así lo hicimos fuerte, duro y sin pudor ambos gozando. Entre mi calentura no pude aguantar mandarle una nalgada y ella respondió “ufff, me gusta! Dame Mas!!”
Así estuvimos un largo y buen rato hasta que no pude resistir pero antes de irme lo saque de su vagina, ella se dio vuelta y sabiendo lo que hacia se lo puso en la boca para que acabase en ella. Que placer más grande verla llena de mi semen en su boca, sin asco lo trago entero y posteriormente dijo: “Gracias me faltaba esto, hace rato no lo hacía!”
Posterior a la salida fuimos a caminar a la playa y ahí se abrió una ventana que muchos esperamos sin haberlo planeado. Un roce en uno de sus grandes senos al tratar de abrazarla fue el detonante para que con una mirada y la complicidad de la noche nos diéramos un beso largo y caliente. (Cabe destacar que fue tanto que pensé: “Creo que hace mucho no le toca”). Mi posterior reacción a ese beso fue tocarle su seno pero ahora con complicidad. Primero fue su roce, luego al ver que no se molestaba lentamente lo agarre y apreté lentamente y con delicadeza hasta cierto punto que lo apretaba con un poco de fuerza. A ese momento ya sabía lo que quería y ella lo hizo notar cuando agarro mi mano y la puso (por debajo de su sweater) en su seno y me pregunta al oído “te gusta?”
Mis palabras a esa maravillosa pregunta fue “me encanta, quieres ir a algún lugar?”. Así empezó una travesía, caminamos besándonos, tocándonos y calentándonos diciéndonos cosas al oído como “me tienes mojada”. Llegamos a una cabaña que conseguimos por ahí y entre caricias y casi sin preámbulos estábamos desnudos uno al frente del otro.
Ella era de contextura normal ni gorda ni flaca… normal pero tenía lo suyo, grandes senos que me tenían loco, su piel blanca, su gran trasero, unos labios carnudos de esos que sabes que te devoraran completo pero lo que más me dejo a full fue que tenía su conchita depiladita y mojadita por todos los toqueteos e insinuaciones al oído.
Proseguí a dar lo mejor, partí haciéndole sexo oral mientras metía suavemente mis dedos en su mojada vagina. Ella mientras tanto tocaba sus pezones redondos y rozados, eso me calentaba aun más y procedí a tomar el control de la situación. Me puse frente a ella y le indique que era su turno de complacerme oralmente a lo cual ella accedió sin chistar. Por Dios como lo chupaba (me acuerdo y me excita), su lengua rodeaba la cabeza de mi miembro y sus labios al succionar mi pene rozaba la cabecilla de este, su saliva corría por mis cocos y en varias ocasiones estuve a punto de irme cortado pero aguante lo mas que pude y le dije: “date vuelta y ponte en cuatro”. Ella accedió automáticamente y pude ver lo más glorioso de la vida… su rico y gran culito y esa deliciosa y mojada vagina toda para mi.
Mi pene estaba duro a no más poder, la penetre lentamente, sus fluidos vaginales permitieron que entrara sin problema al principio pero la calentura del momento se apodero de mi y la envestí con fuerza, y así lo hicimos fuerte, duro y sin pudor ambos gozando. Entre mi calentura no pude aguantar mandarle una nalgada y ella respondió “ufff, me gusta! Dame Mas!!”
Así estuvimos un largo y buen rato hasta que no pude resistir pero antes de irme lo saque de su vagina, ella se dio vuelta y sabiendo lo que hacia se lo puso en la boca para que acabase en ella. Que placer más grande verla llena de mi semen en su boca, sin asco lo trago entero y posteriormente dijo: “Gracias me faltaba esto, hace rato no lo hacía!”
