A veces la vida tiene giros inesperados que nos hacen cambiar de maneras que nunca imaginamos. Tomemos como ejemplo a Amanda Bynes, que pasó de ser una guapa celebridad juvenil a quedar totalmente irreconocible.
La chica comenzó muy bien: estaba formando una carrera en el rubro musical y televisivo, ya que tenía papeles recurrentes y hasta protagónicos en series de Nickelodeon, como All That, Figure Out, The Amanda Show y What I Like About You. Su popularidad llegó al punto de conseguir un lugar en películas como What A Girl Wants y Hairspray.
Las cosas pintaban bien para ella pero luego empezaron los problemas serios. Esta chica pasó por algo que sucede a menudo en el misterioso mundo de los famosos: le empezó a dar durísimo al alcohol y las drogas.
Las fotos fueron tomadas por algunos paparazzi que se encontraban en un centro comercial en Los Angeles, mientras Bynes se encontraba comprando algunas cosas junto a su acompañante terapéutica, Joy Stevens. A simple vista se puede notar que ha pasado por varios procesos de desintoxicación, sin mencionar que la edad ya ha cobrado factura.




