Weon, la fuerza aérea de Colombia solamente posee aviones de los años 70, no posee helicópteros de ataque y además los aviones que utiliza para bombardear a tierra no tienen ni blindaje.
Los cazas más avanzados que tiene Colombia son los Kfir israelíes, retirados en 1998 de la fuerza aérea israelí, con decirte que además de Colombia sólo lo tiene Sri Lanka y Ecuador. Tienen un costo de 4.5 millones de dólares, solamente constan de un único motor y no se ve para nada maniobrable en comparación con la famosa y probada maniobrabilidad del caza pesado Sukhoi 30 que posee Venezuela, el cuál cuesta casi 10 veces el precio del Kfir colombiano.
Los bombarderos a tierra que posee Colombia son muy livianos y la compra de estos fueron para lidiar en contra de grupos de guerrilla, NO para ejércitos regulares con sistemas portátiles de defensa antiárea ni pensarlo para los misiles de Los Buk.
Mira, este es un Supertucano, uno de los bombarderos colombianos:
Este es un Dragonfly colombiano:
Si te das cuenta, esos aviones podrían ser derribados fácilmente por los cañones ZSU-32 que pose Venezuela:
O por el Buk M2E, la versión de exportación del Buk M2 ruso que también posee Venezuela:
El kfir (avión colombiano) por otro lado sería presa fácil de los Skukhoi 30 MK2 venezolanos:
También toda la flota de helicópteros de Colombia no servirían de nada, ya que no serían de mucha utilidad para llevar a cabo una ofensiva, por la baja maniobrabilidad y por no ser helicópteros de ataques, sino de transporte. En la guerra moderna, una pérdida parcial de la flota aérea de cualquier país significaría una derrota, ya que los aparatos son caros, los pilotos escasos el efecto en la moral juega en contra.
Suma los sistemas portátiles Igla rusos, sobre la selva cualquier aparato colombiano sería derribado: