FUJITA SAIKO
La vida del último Ninja
La vida del último Ninja
Saiko Fujita nació el 13 de agosto 1899 en Tokio, en el barrio de Asakusa. Desde la era Tokugawa su familia trabajó para los servicios de inteligencia del gobierno. El padre de Fujita Saiko se llamaba Morinosuke. Era un experto en Hojojutsu (el arte de capturar y atar a un enemigo). Había sido inspector de la policía y se jubiló en 1912. El abuelo de Saiko fue el 13º Soke de la escuela de Koga ryu Ninjutsu. El verdadero nombre de Saiko era Isamu, y se lo dió su padre, el cual utilizaba ese nombre para firmar sus proyectos de dibujo.
Saiko regresa de entre los muertos
El abuelo Saiko, Shintazaemon Fujita, viendo que su nieto tenía predisposición para las artes marciales, comenzó a entrenarlo a la edad 3 años. Con cinco años, Saiko sufre de una enfermedad, la difteria, la cual provocó que su garganta y su corazón se hincharan y dejaran de latir. El médico minutos después diagnostica la muerte por parada cardíaca. Cuando su padre ya piensa en los preparativos para el funeral, su madre, que no acepta la pérdida de su hijo, lo toma en sus brazos y le coloca en la garganta un tubo para respirar. Después de varios minutos, el niño vuelve a la vida. Este hecho se interpreta entonces un milagro. A partir de este día, todos los familiares y amigos consideraban al joven Isamu un protegido por los dioses. Además él mismo estaba convencido de ello. Dice el mismo Fujita Saiko: A partir de los 3 años hasta 11 años de edad, mi abuelo, que era hijo de un guerrero, me enseñó el arte de la guerra, pero al revés de cómo era en los dojo. Me transmitió todo su conocimiento y mi padre nunca se pronunció a favor o en contra. Mi carácter se fortalece hasta tal punto que me convertí casi en una bomba de relojería, y debido a ello mis padres me hacían comer magotaro mushi, un insecto (seco), propio de la farmacopea china, que se suponía eficaz contra los niños revoltosos. Sólo mi abuelo podía hacer que me tragara esa bebida infame porque sólo le escuchaba a él en aquella época. A pesar de todo esto, mi actitud no mejoró nada, y mi temperamento siguió siendo el mismo. Un día de invierno, el hermano mayor de Saiko fue violentamente atacado por una banda de adolescentes. Regresó a casa con los lóbulos de ambas orejas rotos, cara y cuerpo ensangrentados y la ropa hecha pedazos. El joven Saiko, que entonces no era mayor de seis años, entró en un violento ataque de cólera.
El sabor de la venganza
Dice Saiko: Para vengar a mi hermano, y sin que mi familia lo supiera, tomé una de las katanas de mi padre. Encontré rápidamente a los agresores, que eran unos 8 chicos entre 15 y 16 años de edad, que en ese momento se divertían golpeándose con unos sables de bambú. Cuando vieron que me acercaba con un sable real y los ojos en llamas por la ira, algunos se asustaron y huyeron. Alertados por los gritos de pánico y miedo de los jóvenes gamberros, los adultos del barrio llegaron en gran número para tratar de detenerme. Fue entonces cuando yo me lo tomé como un ataque adicional y vi a todas esas personas como mis enemigos. Esto hizo que me pusiera más furioso. 11 personas resultaron gravemente heridas por mi sable antes de que pudieran detenerme. Después de esta aventura, mi familia decidió mandarme en un templo budista. Yo, que llevaba el pelo largo como mi abuelo, me afeité la cabeza y me convertí en un monje. Un día, me encontré en medio de un grave incidente mientras estaba limpiando el jardín del templo. El joven hijo de un prominente coordinador del templo, durante la visita que hizo a su padre a un superior, me pidió que, como si fuera su esclavo, le llevara los zuecos de madera, llamándome monaguillo mal vestido. Tenía el doble de edad que yo. Le di una patada a los zuecos, que rodaron y golpearon el rostro del muchacho. Él inmediatamente se abalanzó sobre mí. Tuve la oportunidad de inmovilizarle fácilmente. La brusquedad y la violencia del enfrentamiento eran tales que nadie reaccionó lo suficientemente rápido como para detenerme...Después de un año, el superior del templo me devolvió a mi familia. Saiko regresa a su casa en junio de 1906, y el 13 de agosto, día de su séptimo cumpleaños, su madre murió. Fujita se derrumbó por la repentina pérdida. Saiko continúa: Después de la muerte de mi madre, a menudo vagaba por las montañas, sin rumbo fijo. Fue entonces cuando me encontré con un grupo de personas con el pelo largo y vestidos de blanco: los yamabushi. Ellos parecían emanar un poder puro, y quise saber más de ellos.
El encuentro con los monjes
Durante el verano, un grupo de 3 yamabushi pasó por delante de mi casa y me decidí a seguirles sin saber... Se detuvieron y me preguntaron por qué les seguía. Les respondí que quería ser yamabushi. Me dijeron que era demasiado joven y me pidieron que regresara a casa. Ellos trataron de asustarme diciéndome que pie de las montañas, había demonios (oni) y duendes (tengu) que devoraban niños. Esto no me auyentó. Con los yamabushi dormía en los árboles y me despertaba con el sol. Aprendí conjuros (kito), y formas particulares de meditar. Recitábamos oraciones al dios de la ermimontaña tres veces al día y entrenábamos para aprender a defendernos con el bastón de caminar. Todos los días aprendíamos técnicas de defensa con las manos desnudas. Practicamos el tandojutsu, la inmersión de las manos (o el cuerpo) en el agua hirviendo y el hiwatari kassyo zanmai, caminar por el fuego durante las celebraciones religiosas. También aprendí la técnica del sokuho no jutsu: cómo caminar rápidamente por las montañas, utilizando sólo los dedos de los pies, y no toda la superficie del arco, tal como hacían los ciervos y los jabalís. A veces caminábamos durante varios días sin comer ni descansar. Aprendí técnicas también consideradas para otros como secretas: diferentes formas de comunicarse, cómo transportar cargas pesadas, resistir al frío y al calor extremos; poder desarrollar la energía interna y la capacidad de caminar rápidamente sin descanso, sin comer ni beber durante varios días. También aprendí técnicas para comunicarme con los elementos de la naturaleza...
La entrada en la vía del ninja
Mi abuelo me felicitó por haber practicado durante cuatro meses con los yamabushi. Él creyó que mi cuerpo y mi mente estaban listos para recibir las técnicas de Ninjutsu. Él me hizo la siguiente pregunta: ¿Quieres realmente aprender la técnica de Ninjutsu de nuestra familia?" Respondí: Si. Entonces me llevó al altar de los antepasados de la familia para realizar una ceremonia solemne. Yo reformulé mis deseos, de acuerdo a nuestra tradición, mirando a mi padre y a mi abuelo. Como es habitual entre los guerreros, al final de la promesa entrechocamos las guardias del sable largo (katana) y el corto (wakizashi). A partir de ese día ya no era el nieto de mi abuelo, sino el discípulo del 13º Patriarca de la escuela Koga.
El maestro Shintazaemon a continuación, leyó las tres primeras reglas a su discípulo: nunca mientas a tu señor; demuestra comprensión; ten un cuerpo de luz. Mi primera formación fue dominar la técnica de la respiración, para tener siempre una respiración regular, ya fuera durante el esfuerzo o en reposo.
El segundo nivel fue el trabajo de la resistencia para caminar y correr. Ser capaz de hacerlo sobre la punta de los pies, como los ascetas del Shugendo (yamabushi) durante ejercicios en la montaña. Durante dos horas cada día, y temprano por la mañana, me entrenaba en la respiración y las formas de caminar y correr. A continuación, durante una hora diaria estudié la historia de Japón, sus costumbres tradicionales y el folclore. La siguiente hora, me dediqué al aprendizaje de los ideogramas (Kanji) y de los tres tipos de caligrafía. Este fue mi programa antes del almuerzo. La tarde comenzaba con la práctica de endurecer las armas naturales del cuerpo, en particular, el extremo de los dedos de las manos y los dedos de los pies, utilizando arena y arcilla, entonces el propio suelo. Más tarde abordé los ejercicios para fortalecer ligamentos y músculos de la mano para adquirir una garra que pudiera usarse para apresar. Con rapidez también fue capaz de permanecer más de una hora suspendido solamente por los dedos.
Después de un mes aprendí a caminar usando el exterior del pie empezamos los ejercicios de flexibilización de todas las articulaciones. Estos ejercicios extremos son indispensables para obtener armas naturales capaces de atravesar y perforar la piel si se tocan los puntos vitales en combate real. También era instruido en los saltos y técnicas de lucha cuerpo a cuerpo, con manos desnudas y con armas.
El maestro Shintazaemon a continuación, leyó las tres primeras reglas a su discípulo: nunca mientas a tu señor; demuestra comprensión; ten un cuerpo de luz. Mi primera formación fue dominar la técnica de la respiración, para tener siempre una respiración regular, ya fuera durante el esfuerzo o en reposo.
El segundo nivel fue el trabajo de la resistencia para caminar y correr. Ser capaz de hacerlo sobre la punta de los pies, como los ascetas del Shugendo (yamabushi) durante ejercicios en la montaña. Durante dos horas cada día, y temprano por la mañana, me entrenaba en la respiración y las formas de caminar y correr. A continuación, durante una hora diaria estudié la historia de Japón, sus costumbres tradicionales y el folclore. La siguiente hora, me dediqué al aprendizaje de los ideogramas (Kanji) y de los tres tipos de caligrafía. Este fue mi programa antes del almuerzo. La tarde comenzaba con la práctica de endurecer las armas naturales del cuerpo, en particular, el extremo de los dedos de las manos y los dedos de los pies, utilizando arena y arcilla, entonces el propio suelo. Más tarde abordé los ejercicios para fortalecer ligamentos y músculos de la mano para adquirir una garra que pudiera usarse para apresar. Con rapidez también fue capaz de permanecer más de una hora suspendido solamente por los dedos.
Después de un mes aprendí a caminar usando el exterior del pie empezamos los ejercicios de flexibilización de todas las articulaciones. Estos ejercicios extremos son indispensables para obtener armas naturales capaces de atravesar y perforar la piel si se tocan los puntos vitales en combate real. También era instruido en los saltos y técnicas de lucha cuerpo a cuerpo, con manos desnudas y con armas.
Fujita se encuentra solo en la vía.
En septiembre de 1910, Fujita contaba con 11 años de edad cuando su abuelo muere. Pero el maestro tuvo tiempo de transmitir todos sus secretos a su joven discípulo, e indicarle cómo continuar entrenando solo. El joven se convierte en el 14º gran maestro de la escuela Koga. Fujita prosigue: A la edad de 12 años desarrollé una gran pasión por las ciencias ocultas, la astrología y la clarividencia, incluyendo el desarrollo del poder interior mediante el ascetismo y la invocación a los dioses. Sabía también que los yamabushi en ocasiones eran también conocidos por hacer de enlace entre el mundo de los vivos y los muertos. Con la aprobación de mi padre en esta ocasión, permanecí 2 meses en la montaña con un ermitaño del Monte Mitsumine. Al final de su retiro, Fujita recibe del asceta dos rituales secretos: el Kuji Goshimpo (rito de defensa de las nueve letras) y Kuji Kiri (ritual de protección, los nueve cortes). En sus memorias Fujita escribe: Después de pasar meses allí, muchas puertas se abrieron en mi conciencia y tuve acceso a los campos plenamente conscientes de lo desconocido. Sentí que en breve tiempo tendría lugar un funeral, y que un incendio estaba a punto de declararse. También adquirí la capacidad de curar ciertas enfermedades. Con el rito Fudo Kanashibari (hechizo de inmovilización), me las arreglé para, a distancia y remotamente, inmovilizar a personas nocivas. De los 13 a los 18 años, Fujita aprendió Judo y Kendo y se convirtió en instructor de la policía de Tokio. De su abuelo y su padre, aprendió el Bugeijuhappan de su familia, las 18 artes de la guerra, a saber:
1. laijutsu,
2. Kenjutsu,
3. Dai-Ryu bojutsu (escuela de bastón largo),
4. Jojutsu (en particular la de escuela Shinto Muso),
5. Sojutsu (el uso de la lanza),
6. Naginata-jutsu (alabarda),
7. Kusarijutsu (cadena),
8. Shurikenjutsu Shingetsu ryu (armas arrojadizas),
9. Ichiden ryu Torite y Jujutsu, 10.Yawara (combate cuerpo a cuerpo),
11. Suieijutsu (la habilidad de nada con y sin armadura),
12. Yumijutsu (tiro con arco),
13. Kusarigama-jutsu (hoz y cadena),
14. Heihojutsu (estrategia militar),
15. Shinobijutsu (Trabajo psicológico y búsqueda de información, espionaje),
16 Towatejutsu (armas de fuego),
17. Kajutsu (manejo de explosivos),
18. Hojutsu (armas de fuego).
Fujita descubrió el arte de los puntos vitales en la tradición Nanban Satto ryu Kenpo (Satto, derrivar y matar), un arte de combate sin armas utilizado por el clan Satsuma. Así es como el maestro Fujita relata su encuentro con el segundo patriarca (Soke) de la escuela Nanban Satto: Un día, al doblar una esquina por la calle, escucho gente entrenando, pero no veo ninguna señal que indique el nombre o la entrada de un dojo. Finalmente encontré el lugar desde el cual venía el ruido y vi una habitación donde practicaban algunas personas junto a un anciano frágil, el cual se podría tambalear sólo con un soplido, y apagarse como una vela. Yo no pronuncié una sola palabra, pero el anciano dijo: viniste a pelear, si es así, ven, acércate. Él tenía una barba blanca hasta el pecho. Cuando la pelea comienzó, la actitud de la persona que tenía delante de mí ya no era la de un viejo, sino la de un felino. Logró esquivar y bloquear todos mis ataques, yo tenía la impresión de que jugaba conmigo como un gato con un ratón. Estaba molesto, por ello decidí no tener en cuenta la edad del abuelo venerable y ataqué con más sinceridad. Ví como los ojos del hombre se convirtieron en un torrente de fuego y no pude hacer nada. Me cazó a la velocidad del rayo y perdí el conocimiento. Este hombre se llamaba Hashimoto Ippusai. Era el 2º Soke de la escuela Nanban Satto.
Cuando recuperé la conciencia, el hombre dijo: La victoria no se logra sólo con la fuerza física Una de las técnicas especiales de Nanban Satto ryu Kenpo es el trabajo con las puntas de los dedos de manos y pies para perforar el enemigo como lo haría un sable o una lanza de acero. Todo dirigido a los puntos vitales del cuerpo humano. Durante cinco años, entrené muy duro en Kenpo.
Poco antes de su muerte, Hashimoto Ippusai traspasó a Saiko Fujita (ya con 20 años años) todas las enseñanzas profundas de la escuela y fue nombrado 3º Soke de Nanban Satto ryu Kenpo.
1. laijutsu,
2. Kenjutsu,
3. Dai-Ryu bojutsu (escuela de bastón largo),
4. Jojutsu (en particular la de escuela Shinto Muso),
5. Sojutsu (el uso de la lanza),
6. Naginata-jutsu (alabarda),
7. Kusarijutsu (cadena),
8. Shurikenjutsu Shingetsu ryu (armas arrojadizas),
9. Ichiden ryu Torite y Jujutsu, 10.Yawara (combate cuerpo a cuerpo),
11. Suieijutsu (la habilidad de nada con y sin armadura),
12. Yumijutsu (tiro con arco),
13. Kusarigama-jutsu (hoz y cadena),
14. Heihojutsu (estrategia militar),
15. Shinobijutsu (Trabajo psicológico y búsqueda de información, espionaje),
16 Towatejutsu (armas de fuego),
17. Kajutsu (manejo de explosivos),
18. Hojutsu (armas de fuego).
Fujita descubrió el arte de los puntos vitales en la tradición Nanban Satto ryu Kenpo (Satto, derrivar y matar), un arte de combate sin armas utilizado por el clan Satsuma. Así es como el maestro Fujita relata su encuentro con el segundo patriarca (Soke) de la escuela Nanban Satto: Un día, al doblar una esquina por la calle, escucho gente entrenando, pero no veo ninguna señal que indique el nombre o la entrada de un dojo. Finalmente encontré el lugar desde el cual venía el ruido y vi una habitación donde practicaban algunas personas junto a un anciano frágil, el cual se podría tambalear sólo con un soplido, y apagarse como una vela. Yo no pronuncié una sola palabra, pero el anciano dijo: viniste a pelear, si es así, ven, acércate. Él tenía una barba blanca hasta el pecho. Cuando la pelea comienzó, la actitud de la persona que tenía delante de mí ya no era la de un viejo, sino la de un felino. Logró esquivar y bloquear todos mis ataques, yo tenía la impresión de que jugaba conmigo como un gato con un ratón. Estaba molesto, por ello decidí no tener en cuenta la edad del abuelo venerable y ataqué con más sinceridad. Ví como los ojos del hombre se convirtieron en un torrente de fuego y no pude hacer nada. Me cazó a la velocidad del rayo y perdí el conocimiento. Este hombre se llamaba Hashimoto Ippusai. Era el 2º Soke de la escuela Nanban Satto.
Cuando recuperé la conciencia, el hombre dijo: La victoria no se logra sólo con la fuerza física Una de las técnicas especiales de Nanban Satto ryu Kenpo es el trabajo con las puntas de los dedos de manos y pies para perforar el enemigo como lo haría un sable o una lanza de acero. Todo dirigido a los puntos vitales del cuerpo humano. Durante cinco años, entrené muy duro en Kenpo.
Poco antes de su muerte, Hashimoto Ippusai traspasó a Saiko Fujita (ya con 20 años años) todas las enseñanzas profundas de la escuela y fue nombrado 3º Soke de Nanban Satto ryu Kenpo.
Fujita, terror de los Yakuza
La Yakuza, la mafia japonesa, después de haber oído hablar de la reputación de una hombre invencible llamado Fujita, lo cita para un desafío. Fujita establece el encuentro en un restaurante y se llevó con él a un amigo periodista. Dice la crónica: Estábamos los tres sentados cuando la camarera se acercó tomar nota. Carne, que todavía sangre, dijo el yakuza en tono provocador. Fujita se dirigió a la camarera: Trae sólo sake y agua hirviendo (para cocinar la carne). Después de eso, Fujita saca una navaja y corta de su propio muslo un pedazo de carne tres centímetros de grosor, lo sumerge en agua herviendo unos segundos y se lo ofrece al yakuza. A continuación, se puso alcohol para desinfectar la herida y ató su bufanda al muslo para detener la hemorragia. Todo sin decir una palabra. El yakuza, con los ojos fuera de sus órbitas, comprendió que no se trataba de un individuo normal y abandonó la mesa sin mediar palabra.
El legado Saiko Fujita
En 1937, Fujita consigue un trabajo como instructor de las fuerzas especiales en la escuela de espías de Nakano. Allí enseña técnicas de combate y diversos aspectos de Koga Ryu Ninjutsu en cuanto a métodos particulares de infiltración, robo de información, despersonalización, venenos, etc... Entre 1939 y 1945, durante la Segunda Guerra Mundial, no se sabe gran cosa de la vida de Fujita. Todavía es un miembro importante de la división de Nakano y se dice que él llevó a cabo varias misiones como oficial de información (quiero decir a propósito de este punto, que nunca tuvo relación con la Unidad 731, la cual realizó las pruebas sobre puntos vitales usando prisioneros de guerra). En 1945, EEUU ocupan Japón y prohiben la práctica de artes marciales. Fujita lanzó entonces un Plan de Estudios y de Investigación del antiguo Budo confeccionando una lista de la mayoría de escuelas japonesas de artes marciales tradicionales. En 1951, después del levantamiento de la prohibición por parte de EEUU, Fujita crea el Centro de Estudios Japoneses sobre Técnicas Marciales (Nihon Bujutsu Kenkyu Jo). En septiembre de 1953, publicó su primer trabajo sobre la tradición Shinto Muso ryu, y luego una segunda obra en 1958 titulada Kenpo Gokui Toshin Sappo Satsu Kappo Meikai (estudio de los puntos vitales mortales y técnicas para revivir originales del Kenpo profundo). Este libro reúne algunos puntos anatómicos, mostrando la ubicación de centros vitales pertenecientes a los estudios de varias antiguas escuelas de artes marciales. Es un libro escrito para los practicantes de Budo y publicado en su momento por el Centro Japonés de Estudios sobre Técnicas Marciales.
Fujita murió el 4 de enero de 1966. Dejó plasmado en su testamento donar su colección personal de pergaminos antiguos y gran parte de sus libros a la Biblioteca Nacional de Tokyo. Por contra, si tienen la oportunidad de visitar el museo de Iga Ueno dedicado al Ninjutsu, la colección privada de Fujita Saiko es accesible al público.
En cuanto a las artes marciales de las cuales él era guardían, su estudio sigue su curso en el seno de un grupo de discípulos muy fuertes, al cual los occidentales no pueden acceder. Por lo que si un día ven un dojo diciendo que enseñan técnicas de Saiko Fujita o pretenden enseñar las tradiciones marciales de las que era Soke, puedes empezar a sonreír...
Fujita murió el 4 de enero de 1966. Dejó plasmado en su testamento donar su colección personal de pergaminos antiguos y gran parte de sus libros a la Biblioteca Nacional de Tokyo. Por contra, si tienen la oportunidad de visitar el museo de Iga Ueno dedicado al Ninjutsu, la colección privada de Fujita Saiko es accesible al público.
En cuanto a las artes marciales de las cuales él era guardían, su estudio sigue su curso en el seno de un grupo de discípulos muy fuertes, al cual los occidentales no pueden acceder. Por lo que si un día ven un dojo diciendo que enseñan técnicas de Saiko Fujita o pretenden enseñar las tradiciones marciales de las que era Soke, puedes empezar a sonreír...
Saludos

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