Una vez que estábamos durmiendo en una carpa cuando estábamos acampando, y tenía una prima que estaba al lado y yo estaba justo al rincón. La hueá es que de repente ella se da vuelta pa' adelante mío y me pone justo el culo en toda la hueá (durmiendo o haciéndose la dormida, ni idea). En un principio quería quitar la hueá por miedo a que quedara la cagá y me sentía un depravado culiao, así que dudé si hacerla o no pero mi prima se corría pa' atrás y me arrinconaba pa' atrás -siempre como posando su hueá en mi pene- como si lo hiciese a propósito, y quedé tan caliente que me quedé ahí mismo. Fueron como sus 2 ó 3 horas de la noche hasta que empezaba a darme como un cosquilleo, y eyaculé por primera vez... Cuando me salió la hueá me asusté más que la chucha pensando en que la había cagado y que podía quedar la cagá al otro día (no pasó nada), incluso pensé hasta que me había meado hahaha.
Después dije "mejor no hago nunca más esta hueá" (aunque ganas tenía de sobra, pero preferí contenerme), y como nunca más pasó nada quedé más caliente que la chucha y quería puro penetrar y remojar la diuca prácticamente a toda costa. Así que trataba de fapearme como 4 meses pensando en minas que conocía y no me salía nunca la hueá, pero nunca. Probé metiendo la hueá en una botella, corriéndosela como todos se la corren (con la mano), frotándola al colchón de mi cama y poniendo 2 de mis dedos como si fuesen una vagina, y nada, no era lo mismo, ni viendo minas en la TV me estimulaba D: ... Intenté con la almohada de mi cama por varios días, en un principio sin éxito, hasta que un día con la misma me froté la tula culiá (le hice un hoyo a la cabecera pa' meter el miembro y la rellené con más hueás, pa' que quedara durita con el hoyo culiao hahaha) como que si estuviera culiándome una mina y estuve toda la noche hasta la mañana siguiente, ahí fue la primera vez donde eyaculé masturbándome. Quedé todo sudado, lo empecé a hacer seguido (algunos días sin éxito sí porque no me alcanzaba el tiempo) y terminé dejando la pura cagá en mi pieza y echándome la cabecera culiá. Un día mi viejo me agarró a chuchás cuando cachó que a puras pajas me eché la almohada culiá (antes pensaba que se había roto por otra cosa no más), eso fue como a los 3 meses después de mi primera fapeada.
Ambas historias fueron a los 13 años, mi prima era poco menos de 1 año menor que yo (igual tuvo onda con mis otros primos maternos alguna vez excepto el menor de todos, de hecho su papá -mi tío- no puede ver a uno de ellos porque se enteró que igual agarraban cuando uno de los 2 se quedaba en la casa del otro).
PD: Debo aclarar que nunca me la he corrido con la mano, siempre froto la tula contra una cabecera (generalmente), o hasta con una mochila grande y llena con hueás pa' estimularme (este año lo hice cuando me fui a vivir a la capital, porque no tenía cabecera, igual anduve días con el kino acumulado).