Camila Vallejo sobre la desinformación y el Chile de Kast: “A las élites o al poder les conviene poner falsas dicotomías”

Maria Gräfin von Maltzan

Usuario Habitual nvl.3 ★
11 Jun 2022
5.494
973
162
Valdivia

En el marco del lanzamiento de Reinicia, su nuevo programa sobre el mundo digital, la exministra aborda el poder de las grandes tecnológicas, la manipulación de las redes sociales y los errores de la izquierda frente al avance de la extrema derecha.​

La exministra vocera de Gobierno Camila Vallejo regresa a las comunicaciones con Reinicia, un nuevo videopodcast qué desarrolló junto a Tomás Leighton de Rumbo Colectivo y que es producido en colaboración con Súbela Radio.


Se trata de una propuesta que busca abordar la desinformación, el funcionamiento de los algoritmos y el creciente poder de las grandes empresas tecnológicas.

El programa estrena un adelanto este domingo 8 de noviembre y contempla ocho capítulos que combinarán entrevistas con especialistas internacionales y visitas a espacios donde la tecnología forma parte de la vida cotidiana.

Y ahí el objetivo apunta a explicar cómo funcionan las plataformas digitales, qué ocurre con nuestros datos personales y de qué manera influyen en el comportamiento individual y los procesos políticos, entre otros.

La iniciativa también representa una continuación del trabajo que Vallejo impulsó durante su paso por La Moneda. Como ministra Secretaria General de Gobierno promovió en 2023 la creación de la Comisión Asesora contra la Desinformación y la campaña “Aguanta, chequea y comparte”, lanzada en 2024.

Sin embargo, Reinicia busca ir más allá de las noticias falsas, abordando también los intereses económicos detrás de las plataformas, la infraestructura tecnológica y las alternativas para reducir la dependencia de las grandes empresas del sector.

En conversación con La Cuarta, Vallejo abordó los desafíos de combatir la desinformación, la responsabilidad de los sectores políticos en la polarización digital y los errores de la izquierda frente al avance de la extrema derecha. También se refirió al gobierno de José Antonio Kast y a su futuro político, mientras desarrolla su trabajo como directora de Ruta Continental, una iniciativa de formación de liderazgos jóvenes latinoamericanos.


La Cuarta conversa con Camila Vallejo​

Con Kast en La Moneda y un puñado de magnates tecnológicos multimillonarios controlando nuestras vidas digitales, creando inteligencias artificiales que consumen recursos y que están cambiando el mundo, ¿por qué decidiste hacer algo como este programa que va a hablar de lo digital en el Chile de Kast?

— Bueno, primero ha sido un camino que he estado recorriendo, partí con la preocupación sobre el fenómeno de la desinformación. Siendo ministra vi mucha desinformación en redes sociales, en el proceso constituyente y en la conversación pública y para abordarlo quise hacerlo de la manera más responsable que es convocando a expertos y expertas sobre desinformación de distintas universidades, de distintos sectores, justamente para entender mejor el problema y desde ahí ha sido como un camino sin retorno porque me he dado cuenta que el problema no es solo la desinformación en redes, sino que la maquinaria de distribución de la desinformación que opera en las plataformas digitales.

Y cuando empezamos a entender la maquinaria de distribución, por ejemplo, como lo que hace Serimedo con las granjas de bots o cuentas automatizadas para amplificar ciertas conversaciones en el espacio digital, sean mentiras o medias verdades o discursos de odio, luego entendí que había un poder detrás, que son de las grandes tecnológicas, los tecnoligarcas, estos magnates muy ligados a la administración Trump, que son personas con posiciones políticas e ideológicas que controlan toda la información que nosotros les damos todo el tiempo.

Entonces, claro, esta discusión pasó de ser un problema de contenido a un problema de poder y ese poder es el que nos controla en gran medida, aunque no lo sepamos y no lo veamos, pero está generando demostraciones de la injerencia de poder como lo que pasó con Meta en Brasil y lo que ha pasado antes con Cambridge Analytica y otros casos que dan cuenta que no podemos, en el fondo, desconocer o subestimar el poder de las grandes plataformas que tienen en el mundo actual, que no solo de la información, sino que de la cognición, de cómo pensamos y nos aproximamos a la realidad.

Actualmente está en cines una película de Facebook, la secuela de La red social, que aborda justamente la radicalización política y el acercamiento de personas a posiciones extremistas y favorables a Trump, que terminaron desembocando en lo ocurrido en el Capitolio. ¿Cómo trabajar en lo que buscas abordar sobre conversación digital cuando la gente se ciega y se encierra en una burbuja de “yo creo esto, este es mi mundo y esta es la verdad”?

— Sí, yo creo que hay que partir con la educación crítica de cómo funcionan las plataformas. No es solo ir a negar tu creencia, no es simplemente atacar tu forma de ver el mundo, sino que entender cuáles son los sesgos humanos que tenemos todos. Nosotros tenemos el sesgo de confirmación, que es una cuestión muy humana: tendemos a creer más lo que refuerza nuestras creencias, aunque sea mentira.

Si nos comparten una información o si el algoritmo nos arroja una información que refuerza lo que estábamos pensando, es porque entiende que hay un sesgo y te lo alimenta. Y muchas veces esa información puede venir con datos falsos. Por lo tanto, la capacidad que tú tengas de chequear eso antes de compartir es parte de la educación que hay que entregar. Y eso es base también de la construcción de teorías conspirativas, porque no importa la información del dato, sino que la coherencia de la historia.

¿Cómo combatirlo? Con la alfabetización digital crítica, pero eso implica también desarrollar estrategias digitales que permitan quitarle espacio a los discursos de odio, a la mentira, e instalar los propios relatos, que fue un poco lo que se hizo en Brasil.

Cuando se dijo: no alimentes el algoritmo de la oposición, no le comentes, no vayas a pelear con ellos, porque si el algoritmo detecta que hay mayor interacción en una publicación, la va a amplificar, le va a dar prioridad y la va a sugerir a otro. Al intentar desmentir la mentira de una cuenta falsa, también vas a alimentarla más.

Lo otro es empezar a crear alternativas de relacionamiento humano en redes sociales y de generación de conocimiento fuera del poder controlado de estas grandes plataformas. Porque si uno piensa, estos son como grandes cerebros que tienen poder de almacenamiento, de procesamiento y de construcción de lenguaje. Y hoy día los grandes cerebros están concentrados y los administran estos tipos. La discusión es cómo podemos construir nuestro propio cerebro latinoamericano de procesamiento de IA, de datos, de almacenamiento y de construcción de lenguaje.