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SUS MENSAJES POR WHATSAPP MUESTRAN QUE INCITABA A LOS POBLADORES A ATACAR A LA POLICÍA
Carabinero infiltrado en Lo Hermida fue descubierto porque protagonizó programa de Canal 13 con su identidad real
15.10.2020
Por Nicolás Sepúlveda
En junio de este año un hombre comenzó a colaborar con organizaciones territoriales de Peñalolén: ayudó en las ollas comunes y repartió mercadería. Constantemente incitaba a otros integrantes de la organización a enfrentarse “con los pacos” y les decía que había integrado la “primera línea” en Antofagasta. Incluso, les propuso realizar un ataque sorpresa a la subcomisaría del sector. Todos se sorprendieron cuando ese combativo nuevo vecino apareció en un programa de Canal 13 revelando su verdadera identidad: un cabo de Carabineros.
* CIPER mantiene bajo reserva la identidad real del agente policial, de los pobladores y de la organización que infiltró, para resguardar la seguridad de todos los involucrados.
Giovany Arévalo Álvarez no ocultaba sus deseos de atacar a Carabineros. Planificaba fórmulas para sorprenderlos desprevenidos. Y, a través de mensajes en Whatsapp, trataba de convencer a los integrantes de una organización social de la población Lo Hermida (Peñalolén) para que participaran. Su cantera de ideas era su supuesta experiencia previa en la “primera línea” de Antofagasta. Uno de sus planes más atrevidos fue realizar un ataque sorpresa a la subcomisaría de la Población Lo Hermida, en Peñalolén, y lo compartió en el siguiente mensaje de audio que envió a uno de los pobladores a mediados de este año:
“Así lo hacíamos allá en Antofa. Imagínate que no subíamos ninguna huevá, ni a Facebook, ni a Instagram… ir así un día específico, para que los huevones no estén preparados, que no nos estén esperando, y empezar a atacarlos, hermano, empezar a atacar a los culiaos. Esa es la mano, porque si es que empezamos a subir hueás diciendo ‘ya, mañana a tal hora’, los huevones se van a preparar y nos van a estar esperando”.
Aunque hay un RUT y una cédula de identidad asociada a Giovany Arévalo Álvarez, se trata de un nombre ficticio. Una chapa utilizada por un cabo segundo de Carabineros. CIPER confirmó la verdadera identidad del policía y consultó formalmente a Carabineros por las actividades que desplegó, al menos hasta septiembre pasado, en Lo Hermida. La respuesta institucional no aportó detalles, limitándose a señalar que “el carabinero está bajo el amparo de la Ley de Inteligencia, no podemos revelar antecedentes”.
Tampoco hubo respuesta oficial a la consulta de CIPER respecto de si un carabinero infiltrado, además de recabar pruebas de eventuales delitos o recoger información para análisis de inteligencia, puede promover acciones violentas, como instigar a un enfrentamiento con las mismas fuerzas policiales. Respecto de este punto, Carabineros solo indicó que las operaciones de inteligencia, por ley, no pueden comentarse.
El tema adquiere relevancia, pues en la madrugada de este jueves 15 el Ministerio Público y Carabineros realizaron allanamientos en la población Lo Hermida y detuvieron a diez personas acusadas de atacar la misma subcomisaría de Peñalolén que estaba en la mira del agente “Giovany”. En todo caso, ninguno de los detenidos pertenece a la organización social en la que se infiltró el cabo segundo.
Lo curioso de este caso, es que el infiltrado fue detectado por los pobladores porque protagonizó un capítulo de un docureality que transmite Canal 13. El programa no tiene relación con sus labores policiales, sino con aspectos de su vida privada. CIPER pudo comprobar que, efectivamente, en ese programa el carabinero aparece con su nombre real y corresponde a la misma persona que se presentaba en Lo Hermida como integrante de la “primera línea”.
CIPER también consultó a Carabineros cómo se selecciona al personal que hace estas labores de inteligencia y por qué razón se escogió a un funcionario que había protagonizado un programa de TV de alto rating, lo que evidentemente lo expone a ser descubierto. No hubo respuesta formal a esta pregunta. De hecho, el programa en el que aparece el cabo segundo también está en Youtube, donde acumula más de un millón de visitas.
“HAY QUE QUEMARLOS”
CIPER comprobó que en los mensajes enviados por “Giovany” a los pobladores a mediados de este año, el agente insistía en que andaba “detonao” y que tenía ganas de enfrentarse con la policía. “Pacos culiaos, me tienen brao del norte”, escribió en una oportunidad. “Hay que quemarlos”, dijo en otra ocasión.
En esas fechas, en pleno peak de la pandemia de Covid, la organización vecinal en la que estaba infiltrado se dedicaba prioritariamente a organizar una olla común y repartir alimentos. Por lo mismo, la permanente insistencia de “Giovany” para que el grupo participara en enfrentamientos con Carabineros comenzó a ser sospechosa para los dirigentes. En los chats a los que CIPER tuvo acceso, se leen las respuestas que le daban a sus proposiciones: “Lo principal es fortalecernos como organización, y levantar un buen trabajo en el territorio”.
“Giovany” también participó en las actividades de la olla común y de auxilio a los hogares afectados por el desempleo. Incluso depositó dinero varias veces para financiar la ayuda social. Los comprobantes de esos depósitos indican que lo hacía desde una cuenta RUT de BancoEstado. “‘Tomen ahí hay $30.000 o ahí hay $25.000’, siempre disponía de plata. La pasaba en efectivo o la depositaba. Nosotros le decíamos ‘andai terrible regalón’, y nos respondía que le estaba yendo bien en la pega”, cuenta uno de los jóvenes que participa en la organización.
Las sospechas se acrecentaron porque no tenía amigos ni conocidos en el sector. Había llegado al lugar tras contactar por redes sociales a un tatuador del barrio. Hubo varios episodios que incrementaron las dudas. Uno de los integrantes de la organización fue alertado por un vecino porque “Giovany” había asistido a una reunión para coordinar el aniversario de la población y lo vieron sacando fotos a las patentes de los autos de quienes estaban en la cita.
Fotografía compartida por «Giovany» en su cuenta de Facebook.
En otra ocasión, durante un conversatorio sobre la crisis social, fueron evidentes sus esfuerzos para conseguir los teléfonos de las personas con las que hablaba.
Los integrantes del grupo intentaron chequearlo. En una oportunidad le pidieron su cédula de identidad y en otra le revisaron el celular: “Tenía contactos muy precisos y fotos de manifestaciones, pero todo muy reciente. Cuando le preguntamos, dijo que el celular era nuevo porque se le había perdido el anterior”.
Al principio, el agente se tomaba las sospechas con humor, pero luego manifestó su molestia. En un mensaje de audio que le mandó a uno de los pobladores, le dijo que “estaba bueno ya”:
“Me da rabia, porque estoy trabajando y todos me preguntan, hermano, ¿cuándo llegai? y está bien, si yo sé que tengo que llegar, pero yo tengo que trabajar, si estoy a pura pega acá. Y en Antofagasta era otra volá, puro carrete con los cabros, pero igual los cabros eran apañadores… a ustedes les mostré mi carnet, toda la weá. Si tengo cualquier antecedentes, hueón. Por desórdenes, toda la weá, y ustedes andan con la desconfianza, hermano. Yo entiendo la desconfianza, pero la weá es molestosa ya po”.
UN AGENTE QUE APARECE EN LA TELE
Lo que terminó de derrumbar las coartadas de “Giovany” fue una urgencia médica. Una de las jóvenes que participaba en las ollas comunes asistió a un centro médico en septiembre. En el televisor de la sala de espera vio al joven que supuestamente había llegado de Antofagasta. Aunque en la pantalla aparecía con otro nombre, con el uniforme de Carabineros, con pelo corto y no con las trenzas que ella le conocía, lo reconoció de inmediato.
En septiembre de 2019, Canal 13 exhibió el capítulo de un docureality cuyo protagonista era un cabo segundo de Carabineros. Parte de ese capítulo es el que la joven de Lo Hermida vio en el televisor de la consulta médica. Era una promoción del canal que anunciaba la repetición del programa. Pero esa reiteración nunca se concretó. CIPER comprobó que Carabineros le solicitó al canal no volver a emitir ese capítulo.
El cabo segundo que operó como “Giovany” es oriundo de Alto Hospicio. Cuando apareció por Lo Hermida su aspecto era muy distinto al que tenía cuando protagonizó el programa de Canal 13. En su nuevo rol lucía trenzas azules, bigote y barba tipo candado. Un aro con expansión en su oreja y, después de junio, un tatuaje en su brazo derecho con un diseño alusivo a las protestas.
Captura de la cuenta de Facebook del agente «Giovany»
Los dirigentes sociales dicen que iba a reuniones y actividades durante una semana y luego desaparecía las dos siguientes. Su excusa era que trabajaba para contratistas de construcción y muchas veces debía salir de Santiago. De hecho, mantenía una cuenta de Facebook bajo la identidad falsa de “Giovany” –que fue eliminada después de que CIPER preguntó por él en Carabineros– en la que hacía alusión a viajes a Pucón (La Araucanía).
El modus operandi de “Giovany” es muy similar al que utilizó Carabineros en la “Operación Tarzán”, cuando en 2013 un agente fue infiltrado en una comunidad mapuche (vea el reportaje de CIPER “Informes reservados de Carabineros: así se infiltran los agentes encubiertos en la zona mapuche”). La Ley de Inteligencia faculta a la policía a utilizar agentes infiltrados sin autorización judicial, por lo que ninguna autoridad civil supervisa su accionar, el que se financia mediante fondos reservados.
Carabineros también solicita al Registro Civil la entrega de identidades falsas para que sean utilizadas por los agentes. Eso podría explicar por qué “Giovany” tenía una cédula y una cuenta RUT del BancoEstado, las que utilizaba para dar sustento a su historia. Desde el Registro Civil no respondieron las preguntas de CIPER.
Fuente : https://www.ciperchile.cl/2020/10/1...o-programa-de-canal-13-con-su-identidad-real/
SUS MENSAJES POR WHATSAPP MUESTRAN QUE INCITABA A LOS POBLADORES A ATACAR A LA POLICÍA
Carabinero infiltrado en Lo Hermida fue descubierto porque protagonizó programa de Canal 13 con su identidad real
15.10.2020
Por Nicolás Sepúlveda
En junio de este año un hombre comenzó a colaborar con organizaciones territoriales de Peñalolén: ayudó en las ollas comunes y repartió mercadería. Constantemente incitaba a otros integrantes de la organización a enfrentarse “con los pacos” y les decía que había integrado la “primera línea” en Antofagasta. Incluso, les propuso realizar un ataque sorpresa a la subcomisaría del sector. Todos se sorprendieron cuando ese combativo nuevo vecino apareció en un programa de Canal 13 revelando su verdadera identidad: un cabo de Carabineros.
* CIPER mantiene bajo reserva la identidad real del agente policial, de los pobladores y de la organización que infiltró, para resguardar la seguridad de todos los involucrados.
Giovany Arévalo Álvarez no ocultaba sus deseos de atacar a Carabineros. Planificaba fórmulas para sorprenderlos desprevenidos. Y, a través de mensajes en Whatsapp, trataba de convencer a los integrantes de una organización social de la población Lo Hermida (Peñalolén) para que participaran. Su cantera de ideas era su supuesta experiencia previa en la “primera línea” de Antofagasta. Uno de sus planes más atrevidos fue realizar un ataque sorpresa a la subcomisaría de la Población Lo Hermida, en Peñalolén, y lo compartió en el siguiente mensaje de audio que envió a uno de los pobladores a mediados de este año:
“Así lo hacíamos allá en Antofa. Imagínate que no subíamos ninguna huevá, ni a Facebook, ni a Instagram… ir así un día específico, para que los huevones no estén preparados, que no nos estén esperando, y empezar a atacarlos, hermano, empezar a atacar a los culiaos. Esa es la mano, porque si es que empezamos a subir hueás diciendo ‘ya, mañana a tal hora’, los huevones se van a preparar y nos van a estar esperando”.
Aunque hay un RUT y una cédula de identidad asociada a Giovany Arévalo Álvarez, se trata de un nombre ficticio. Una chapa utilizada por un cabo segundo de Carabineros. CIPER confirmó la verdadera identidad del policía y consultó formalmente a Carabineros por las actividades que desplegó, al menos hasta septiembre pasado, en Lo Hermida. La respuesta institucional no aportó detalles, limitándose a señalar que “el carabinero está bajo el amparo de la Ley de Inteligencia, no podemos revelar antecedentes”.
Tampoco hubo respuesta oficial a la consulta de CIPER respecto de si un carabinero infiltrado, además de recabar pruebas de eventuales delitos o recoger información para análisis de inteligencia, puede promover acciones violentas, como instigar a un enfrentamiento con las mismas fuerzas policiales. Respecto de este punto, Carabineros solo indicó que las operaciones de inteligencia, por ley, no pueden comentarse.
El tema adquiere relevancia, pues en la madrugada de este jueves 15 el Ministerio Público y Carabineros realizaron allanamientos en la población Lo Hermida y detuvieron a diez personas acusadas de atacar la misma subcomisaría de Peñalolén que estaba en la mira del agente “Giovany”. En todo caso, ninguno de los detenidos pertenece a la organización social en la que se infiltró el cabo segundo.
Lo curioso de este caso, es que el infiltrado fue detectado por los pobladores porque protagonizó un capítulo de un docureality que transmite Canal 13. El programa no tiene relación con sus labores policiales, sino con aspectos de su vida privada. CIPER pudo comprobar que, efectivamente, en ese programa el carabinero aparece con su nombre real y corresponde a la misma persona que se presentaba en Lo Hermida como integrante de la “primera línea”.
CIPER también consultó a Carabineros cómo se selecciona al personal que hace estas labores de inteligencia y por qué razón se escogió a un funcionario que había protagonizado un programa de TV de alto rating, lo que evidentemente lo expone a ser descubierto. No hubo respuesta formal a esta pregunta. De hecho, el programa en el que aparece el cabo segundo también está en Youtube, donde acumula más de un millón de visitas.
“HAY QUE QUEMARLOS”
CIPER comprobó que en los mensajes enviados por “Giovany” a los pobladores a mediados de este año, el agente insistía en que andaba “detonao” y que tenía ganas de enfrentarse con la policía. “Pacos culiaos, me tienen brao del norte”, escribió en una oportunidad. “Hay que quemarlos”, dijo en otra ocasión.
En esas fechas, en pleno peak de la pandemia de Covid, la organización vecinal en la que estaba infiltrado se dedicaba prioritariamente a organizar una olla común y repartir alimentos. Por lo mismo, la permanente insistencia de “Giovany” para que el grupo participara en enfrentamientos con Carabineros comenzó a ser sospechosa para los dirigentes. En los chats a los que CIPER tuvo acceso, se leen las respuestas que le daban a sus proposiciones: “Lo principal es fortalecernos como organización, y levantar un buen trabajo en el territorio”.
“Giovany” también participó en las actividades de la olla común y de auxilio a los hogares afectados por el desempleo. Incluso depositó dinero varias veces para financiar la ayuda social. Los comprobantes de esos depósitos indican que lo hacía desde una cuenta RUT de BancoEstado. “‘Tomen ahí hay $30.000 o ahí hay $25.000’, siempre disponía de plata. La pasaba en efectivo o la depositaba. Nosotros le decíamos ‘andai terrible regalón’, y nos respondía que le estaba yendo bien en la pega”, cuenta uno de los jóvenes que participa en la organización.
Las sospechas se acrecentaron porque no tenía amigos ni conocidos en el sector. Había llegado al lugar tras contactar por redes sociales a un tatuador del barrio. Hubo varios episodios que incrementaron las dudas. Uno de los integrantes de la organización fue alertado por un vecino porque “Giovany” había asistido a una reunión para coordinar el aniversario de la población y lo vieron sacando fotos a las patentes de los autos de quienes estaban en la cita.
Fotografía compartida por «Giovany» en su cuenta de Facebook.
En otra ocasión, durante un conversatorio sobre la crisis social, fueron evidentes sus esfuerzos para conseguir los teléfonos de las personas con las que hablaba.
Los integrantes del grupo intentaron chequearlo. En una oportunidad le pidieron su cédula de identidad y en otra le revisaron el celular: “Tenía contactos muy precisos y fotos de manifestaciones, pero todo muy reciente. Cuando le preguntamos, dijo que el celular era nuevo porque se le había perdido el anterior”.
Al principio, el agente se tomaba las sospechas con humor, pero luego manifestó su molestia. En un mensaje de audio que le mandó a uno de los pobladores, le dijo que “estaba bueno ya”:
“Me da rabia, porque estoy trabajando y todos me preguntan, hermano, ¿cuándo llegai? y está bien, si yo sé que tengo que llegar, pero yo tengo que trabajar, si estoy a pura pega acá. Y en Antofagasta era otra volá, puro carrete con los cabros, pero igual los cabros eran apañadores… a ustedes les mostré mi carnet, toda la weá. Si tengo cualquier antecedentes, hueón. Por desórdenes, toda la weá, y ustedes andan con la desconfianza, hermano. Yo entiendo la desconfianza, pero la weá es molestosa ya po”.
UN AGENTE QUE APARECE EN LA TELE
Lo que terminó de derrumbar las coartadas de “Giovany” fue una urgencia médica. Una de las jóvenes que participaba en las ollas comunes asistió a un centro médico en septiembre. En el televisor de la sala de espera vio al joven que supuestamente había llegado de Antofagasta. Aunque en la pantalla aparecía con otro nombre, con el uniforme de Carabineros, con pelo corto y no con las trenzas que ella le conocía, lo reconoció de inmediato.
En septiembre de 2019, Canal 13 exhibió el capítulo de un docureality cuyo protagonista era un cabo segundo de Carabineros. Parte de ese capítulo es el que la joven de Lo Hermida vio en el televisor de la consulta médica. Era una promoción del canal que anunciaba la repetición del programa. Pero esa reiteración nunca se concretó. CIPER comprobó que Carabineros le solicitó al canal no volver a emitir ese capítulo.
El cabo segundo que operó como “Giovany” es oriundo de Alto Hospicio. Cuando apareció por Lo Hermida su aspecto era muy distinto al que tenía cuando protagonizó el programa de Canal 13. En su nuevo rol lucía trenzas azules, bigote y barba tipo candado. Un aro con expansión en su oreja y, después de junio, un tatuaje en su brazo derecho con un diseño alusivo a las protestas.
Captura de la cuenta de Facebook del agente «Giovany»
Los dirigentes sociales dicen que iba a reuniones y actividades durante una semana y luego desaparecía las dos siguientes. Su excusa era que trabajaba para contratistas de construcción y muchas veces debía salir de Santiago. De hecho, mantenía una cuenta de Facebook bajo la identidad falsa de “Giovany” –que fue eliminada después de que CIPER preguntó por él en Carabineros– en la que hacía alusión a viajes a Pucón (La Araucanía).
El modus operandi de “Giovany” es muy similar al que utilizó Carabineros en la “Operación Tarzán”, cuando en 2013 un agente fue infiltrado en una comunidad mapuche (vea el reportaje de CIPER “Informes reservados de Carabineros: así se infiltran los agentes encubiertos en la zona mapuche”). La Ley de Inteligencia faculta a la policía a utilizar agentes infiltrados sin autorización judicial, por lo que ninguna autoridad civil supervisa su accionar, el que se financia mediante fondos reservados.
Carabineros también solicita al Registro Civil la entrega de identidades falsas para que sean utilizadas por los agentes. Eso podría explicar por qué “Giovany” tenía una cédula y una cuenta RUT del BancoEstado, las que utilizaba para dar sustento a su historia. Desde el Registro Civil no respondieron las preguntas de CIPER.
Fuente : https://www.ciperchile.cl/2020/10/1...o-programa-de-canal-13-con-su-identidad-real/

