Yo hablo desde dentro, yo estuve en el FA, y no como infiltrado, sino como creyente ingenuo de sus ideas.
El FA no es un partido político, es más bien la coincidencia de varios partidos bastante variopintos desde el punto de vista ideológico. Entre ellos puedes encontrarte con gente de la izquierda vegetariana como de la izquierda carnívora.
Hay gente razonable con la que puedes discutir amigablemente y otros que te echan los sables.
Yo todavía mantengo amistad con varios de ellos, con los mejores, con los que puedo hablar tranquilo sin que me saquen el sable.
Tienen su puntos y tal, pero ocurre que en el frente amplio chileno la mayoría se incordio con la izquierda socialdemócrata y terminó por prevalecer la izquierda marxista del tipo Jorge Sharp.
Ahí se acabó todo para mi, dije adiós a esa agrupación porteña, y volví a mis lecturas liberales.