En Portada Centros de retención de migrantes: Por qué Kast recurrió al modelo italiano para la agenda de seguridad

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8 Nov 2019
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SANTIAGO
Centros de retención de migrantes: Por qué Kast recurrió al modelo italiano para la agenda de seguridad
Centros de retención de migrantes: Por qué Kast recurrió al modelo italiano para la agenda de seguridad

El proyecto que amplía de 5 a 180 días la retención de migrantes con orden de expulsión replica el plazo italiano de los CPR, un sistema que ha implementado Giorgia Meloni, referente de Kast. El reciente acuerdo consular con Venezuela destraba las expulsiones de la principal nacionalidad en situación irregular, pero el plan enfrenta una brecha: Chile tiene un solo un centro de retención, con 80 plazas.​


Qué sucedió. Este miércoles, en cadena nacional, Kast anunció la tramitación de más de 30 proyectos legislativos contra la delincuencia, la migración irregular y el crimen organizado. Entre ellos, el impulso a una reforma constitucional para ampliar el plazo de retención de los extranjeros mientras esperan su expulsión. Eso implica, como consecuencia, la habilitación de centros de retención para esos migrantes irregulares.
  • La reforma constitucional fue presentada el 8 de junio, y modifica el artículo 19 N°7 de la Constitución: la ley deberá fijar un plazo de retención de entre cinco y sesenta días corridos, renovable hasta por dos períodos adicionales de sesenta días y mecanismos de impugnación judicial. Hoy el plazo es de solo cinco días; en régimen, podría llegar a 180.
  • Se trata del mismo plazo usado en Italia, modelo que cita el proyecto de Kast, además del de la Unión Europea (hasta 6 meses, prorrogables por 12), Alemania (hasta 6 meses, prorrogables por 12) y España (máximo 60 días).
  • Consultado por Ex-Ante, el director de Migraciones, Frank Sauerbaum, explica que la expulsión es una cadena de trámites que difícilmente cabe en cinco días: notificado el decreto, el extranjero tiene 10 días corridos para apelar ante la Corte de Apelaciones; solo después, cuando la PDI logra ubicarlo y retenerlo, empieza a correr el plazo para materializar la salida.
  • En ese lapso debe verificarse su identidad y, si no tiene documentos vigentes, coordinarse con el consulado respectivo la emisión de un salvoconducto o pasaporte de emergencia (trámite que puede tomar de dos días a una semana). Recién con la identidad verificada, la documentación emitida y sin impedimentos judiciales pendientes, se compran los pasajes para concretar la expulsión.
El modelo italiano. En la Italia de Giorgia Meloni, referente de Kast, se concentra la retención previa a la expulsión en los Centri di Permanenza per i Rimpatri (CPR).
  • Los CPR no son cárceles: son recintos de detención administrativa para extranjeros con orden de expulsión ya dictada cuya salida inmediata no es posible por falta de documentos, coordinación con el país de origen o disponibilidad de vuelos.
  • El questore (jefe policial provincial) ordena el internamiento “por el tiempo estrictamente necesario” y un juez debe validar la medida en 48 horas, en audiencia con abogado y asistencia jurídica gratuita. Agotado el plazo sin expulsión, la persona debe ser liberada.
  • Italia opera alrededor de nueve CPR y Meloni proyecta uno por región, en zonas de baja densidad poblacional pero “fácilmente perimetrables y monitorizables”.
El nexo con Meloni. En septiembre de 2025, en plena campaña, Kast conversó con Meloni sobre su política migratoria, que ha reducido en un 60% el ingreso de inmigrantes irregulares a Italia, y en febrero pasado, ya como Presidente electo, Kast cerró su gira europea con ella en Roma, donde abordaron fronteras y sistema penitenciario. “Esa es la inspiración que nos mueve”, dijo el mandatario tras visitarla.

Por qué importa. La migración se ubica entre las principales prioridades de los chilenos según las encuestas -el estudio del CEP de junio arroja que el 67% está muy de acuerdo o de acuerdo con que “los inmigrantes elevan los índices de criminalidad”- y forma parte del núcleo del gobierno de emergencia, un frente donde la administración fue cuestionada por no tener un plan y que le costó a Trinidad Steinert su salida del ministerio de Seguridad a los 69 días de gobierno.
  • Los centros de retención de migrantes irregulares son un compromiso de Kast desde antes de llegar a La Moneda.
  • En mayo del año pasado, en la Conferencia Política de Acción Conservadora en Hungría, lo formuló sin matices: “En nuestro gobierno, el que entre ilegal, no se quedará. Se va. Y si no se va voluntariamente, lo vamos a detener, y lo vamos a expulsar del país. Cueste lo que cueste. Vamos a cerrar nuestras fronteras. Vamos a construir centros de retención”.
  • El plan Escudo Fronterizo de campaña, además, ya lo anticipaba: los extranjeros irregulares “no podrán dispersarse en el país” y serán trasladados a centros de internación y expulsión cerca de la frontera.
El desafío de infraestructura. Chile tiene hoy un solo centro de detención de irregulares, controlado por la PDI, con capacidad para 80 personas, y menos de 40 funcionarios dedicados a expulsiones en todo el país. El proyecto de infraestructura lo diseña el Ministerio de Seguridad. Los niños y adolescentes no son expulsables. La noche del miércoles, tras presentarse la “mega reforma” de seguridad, el biministro Claudio Alvarado aseguró que se tomarán “las medidas de resguardo que corresponden para proteger la integridad de los niños”.


El factor Venezuela. La semana pasada se cerró un acuerdo con Venezuela por la reanudación de relaciones consulares, que habilita la ejecución de expulsiones hacia ese país.
  • El dato es elocuente: los venezolanos encabezan la población extranjera en Chile con un 38%, según el INE, que en 2024 estimó en 336.984 los extranjeros en situación irregular, de un universo de 1.918.583 residentes de otros países.
  • Sin coordinación consular no hay salvoconductos ni pasaportes de emergencia, y sin esos documentos no hay expulsión materializable. El acuerdo destraba el eslabón que hacía inviable expulsar a la principal nacionalidad en situación irregular.