Está bien, nadie quiere ver maricones en las pantallas ni familias degeneradas ni esas basuras que promueven; son minoría, siempre lo serán, no tienen porque contaminar nuestra vida con sus aberraciones
El mercado objetivo de Disney son los niños, pero los que pagan son los padres. Los raritos casi no tienen hijos. Y los que si logran adoptar, los violan.
Y los padres ya están asqueados del progresismo. No es buena estrategia de Marketing ahuyentar a tu audiencia para complacer a quienes no siquiera consumen tu producto.