Mis recursos no me alcanzaron pa estudiar lo ke
kería. Mi señora me engaña,
mi casa una porkería. Y mis hijos van al
colegio y no hay ni pa la comida, pero hay algo ke
me da el sistema y ke me devuelve la
alegría: Y es ser el dueño de la
luma cuando hay ke apalear, y es ser el
dueño del respeto cuando hay ke molestar, y
es ser el dueño de la droga cuando hay ke
rekisar, y es ser el dueño de la libertad.
Ahora en la casa soy yo el ke manda, ahora la voz
nadie me levanta. Ahora mis hijos me hacen caso y
si no ya viene el palo. Ahora mis vecinos me miran
con respeto, ké me importa lo ke digan de
atrás. Total soy dueño de su vida,
yo soy el dueño de su libertad: Y soy el
dueño de la luma cuando hay ke apalear, y
soy el dueño del respeto cuando hay ke
molestar, y soy el dueño de la droga cuando
hay ke rekisar, y soy el dueño de la
libertad. Y apalear no me molesta, fastidiar en
las protestas, y me gusta ver como caen como
palitrokes los manifestantes, pero hay algo ke no
soporto ese sargento ke me ordena, ke me grita, ke
me golpea, ke se cree el saco ´e huea: Y
él es el dueño del insulto si me
tiene ke insultar, y él es el dueño
de la luma si me tiene ke golpear, si él es
el dueño de mi vida y de mi libertad, a
mí me keda llorar... pero pa callao.