el origen del término "tomar once" o "tomar las once" tiene 2 versiones:
la primera es una leyenda que dice que en la época de la colonia, los monjes en los monasterios cuando querían tomar aguardiente[pisco], decían a modo de código "vamos a tomar las once" ya que la palabra "aguardiente" tiene 11 letras. De esta forma podían irse de farra sin que los demás supieran lo que iban a hacer... simpática la historia pero bastante lejos de la realidad...
la verdad es que el término "once" es una castellanización de la palabra "lunch" (se pronuncia "lanch"), que era como los marinos británicos que llegaron a Chile con Lord Cochrane en 1820 para formar la primera escuadra nacional y luego la escuadra libertadora del Perú, denominaban a la merienda que consumían a bordo de los barcos... los marineros en Valparaíso por fonética transformaron "lunch" en "lonche" y con el tiempo derivó en "la once"...
estos marinos, imitando las costumbres de los británicos llevaron la costumbre de tomar "la once" a sus casas en los cerros de Valparaíso y las casas de los aristócratas, de donde se expandió posteriormente a Santiago y el resto del territorio... cuando la escuadra libertadora llegó a el Callao, el término fue adoptado también allí y posteriormente pasó a otros puertos y ciudades de la costa sudamericana del Pacífico...
la expresión "tomar el té" es la evolución del "lunch", producto de la colonización británica de la India, donde exixtía la costumbre de beber un brebaje desconocido en occidente, el té... los comerciantes y militares británicos establecidos en la India se volvieron aficionados a esta costumbre y la llevaron a Inglaterra, donde reemplazó al popular "lunch"...