Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
—No. Yo te llamo.
El autobús ha parado. Me da la mano para despedirse. La tomo
observándola fijamente. La puerta está abierta y el chofer espera. No
la suelto y por mi mente pasa un escalofriante pensamiento
irrefutable, irrebatible. En mi mente se detiene. Miro su pequeña
boca a escasos centímetros de la mía.
Debo besarla.
Las circunstancias son obligadas. Sheccid lo sabe también y lo
espera. Pero soy inexperto e irresoluto.
—¿Nadie baja? —se oye la voz del conductor.
—Sí —responde ella—, hasta luego.
—Hasta luego.
Y me quedo con mi maldita inexperiencia y mi maldita
irresolución. Oigo el sonido de sus zapatos al bajar los dos escalones
de lámina y unos segundos después veo desaparecer su silueta entre
los enormes árboles del bulevar.
Utilizamos cookies para ayudar a personalizar el contenido, adaptar la experiencia, y si estás registrado, a mantenerte conectado.
Al continuar utilizando este sitio, estás dando tu consentimiento a nuestra utilización de cookies.