Cristoba, se llama; tiene un año menos que yo pero hemos pasado toda una vida juntos (no como maracos, eso lo vine a saber yo tiempo después atragantado en su entrepierna). Éramos amigos, buenos amigos... de esos que se sacan la chucha y que luego se están riendo o sacando la chucha de nuevo. Pero claro, en algún punto (que creo fue culpa mía) terminamos por enfrentarnos cuerpo a cuerpo en otros contextos. Pero nos daba lo mismo, después de todo, tu siempre tenías una polola del gancho y yo un séquito de mujeres mojaditas esperando su turno afuera de las rejas del coledio. ¿Pero qué pasó? Pasó... que me fui a la chucha, empecé a encontrarte lindo y toda esa clase de mariconadas que no se les debe decir a los amigos, pasó que me quedó gustando estar arriba y punzarte en la fila antes de entrar a la sala, pasó que ME quedaste gustando corvalacho y ahí se fue todo a la mierda. Porque ninguno de los dos era maraco, en volá yo un poco, pero eso no se notaba (jamás he sido afeminado), pero te negaste, sufriste escuchando j alvarez y ahora, te tiras a una mina re'jurando que la hueá no se nota. Igual penca, porque aunque no quiera, sigo buscándote en todos los pendejos con los que he salido alguna vez.