Jorge, el adicto no trabaja, no tiene pareja, no tiene responsabilidades ni moral, solamente tiene que preocuparse de conseguir algo que vender para costear su adicción. :sexo:
 
Sin embargo, con el paso del tiempo, me doy cuenta de que no puedo estar sumido en un destino circular, por lo que decidí ser útil, ya que si hay algo peor que una vida monótona, aburrida y predecible es vivir escapando de ella. :sexo: