Bueno amigos, tengo que contarles algo que me pasó hace ya cinco días,
mi mujer tiene un perro quiltro que ronda los siete años de edad; nunca vacunado, descuidado en lo que ustedes manejan como cuidado de mascota ( no lo dejaba salir, pocos encuentros sexuales, no tenía concepto de manada...en definitiva muy descuidado). Ella vivía en otra casa donde existía bastante espacio para el perro y la mascota tenía cierta estabilidad emocional; además que respetaba a mi mujer, pero nos cambiamos a una casa bastante más grande para los humanos y reducida para los animales.
No contaré mucho sobre nuestra situación con ella; solo decirles que somos de matrimonios distintos, ambos divorsiados... la quiero mucho. Mas mis encuentros con el perro fué alguna vez rescatarlo de un envenenamieno (siendo pequeño) dándole leche y forzándolo a vomitar, lo cual provocó cierto acercamiento. Pero conocía sus necesidades no siendo un veterinario, más sabiendo bastante del asunto por amigos de esa profesión.
Hace ya varios meses arrendamos una casa..(la que anteriormente les comenté); mi hijo nos vino a ver y lo sacamos a la calle (conocía los riesgos)...la cosa es que no dejé que el perro entrara a una casa amiga y se me tiró: primero lo empujé con los piés, luego derechamente una patada, traté de cerrar un portón para que no entrara pero ingresó igual. Ante eso y con miedo tome un palo que estaba en el jardín, lo golpeé en el lomo manejando la fuerza pero el perro se me tiro derechamente a morder, sentí miedo y lo golpeé por instinto en la cabeza y no fue más.
Si por decir algo, quedó con un tec cerrado...dando giros, dejó de ladrar, sin sentido...y luego sangró. Luego llegó un vecino conocido por animalista, quien se comportó como un caballero, no sin antes decirme ciertas verdades a las cuales le respondí con mi verdad. Él, no sé, dentro de su conocimiento me dijo que lo dejara y trajera agua, ya que cuando bebiera se recuperaría en algo o del TEC. Lo hice, el perro volvió y se entró a la casa....no sin antes recibir la verdad de mi vecino y la afirmación de mi hijo que no tenía que hacer algo así.
Me siento culpable, pero tengo la certeza que el perro, DUGAL se llama, me habría mordido. Ahora estoy haciendo gestiones para evaluarlo, vacunarlo y mi mujer ya lo saca a pasear y se está hablando de que pueda reproducirse.
Si se puede dar un epílogo con esto, es que agradezco al vecino por su gestión...pero mi hijo; que ya se fué algo dolido, pueda comprender en algo esto. No soy animalista; mas respeto a los animales...tengo muchos amigos callejeros...y voy a involucrarme más en la crianza y cuidado de esta nueva mascota.
Última edición: