Este documental, realizados por extranjeros, muestra el origen, desarrollo y desenlace del golpe de estado de abril de 2002, contra el gobierno constitucional del presidente Hugo Chávez, en Venezuela.
El mismo fue planeado, organizado, coordinado y perpetrado desde la embajada norteamericana en Caracas* y la minoría enriquecida producto de saqueo del petróleo durante décadas, en ese país. Con la operación concreta de sus instrumentos políticos-partidos- y sus empresas mediáticas.
El guión utilizado en forma anterior, coetánea, y posterior al golpe de estado facho del 11 de abril de 2002 es, mutatis mutandis, el mismo que se utiliza por los sectores oposicionistas, actualmente, en Vzla.
Los fachos liberales hacen la vista gorda del sabotaje, acaparamiento, desestabilización, concierto para delinquir, apología del delito, etc., que las empresas mediáticas realizan a diario y con total impunidad en ese país.
Confunden, a propósito, libertad de expresión con el ejercicio de la facultad de desarrollar actividad económica; por parte de las empresas que explotan medios de comunicación social. Pasándose por la raja los hechos históricos comprobados y el orden legal y constitucional, toda vez, que por alguna razón misteriosa-ellos son metafísicos en el fondo-esos pueblos bananeros no tienen derecho a decidir su propio destino.
Y sus elecciones son siempre un fraude, aunque todos los observadores internacionales digan lo contrario.
La constitución de ese país contiene herramientas flexibles para salir de crisis, reales o simbólicas, mediante la consulta popular al pueblo. ¿Por qué la oposición venezolana no utiliza el referéndum revocatorio constitucional, y saca del poder a la revolución por la vía legal?
La hipocresía facho liberaloide es evidente en los sectores violentos de ese país; toda vez, que recurren a la cita constitucional para avalar sus actos de violencia. Sí, amigos, a esa misma constitución que literalmente quemaron en las plazas públicas, desde el momento mismo de su entrada en vigencia.
Antes habían golpeado y amenazado, con sus ex grupos paramilitares de choque, a los constituyentes elegidos democráticamente.
Una cosa es que nos caiga mal Maduro o los gobiernos de izquierda-son nacional desarrollistas, en su mayoría- en Latinoamérica; y otra muy distinta es que permitamos que nos metan el dedo en la boca y nos mientan, riéndose en nuestras caras.
No hay nadie neutral en las empresas agrupadas en el cartel denominado S.I.P. (sociedad interamericana de prensa) que trasmiten en forma unilateral la realidad y el funcionamiento del mundo, según su propio interés e ideología política, todos los días.
¿A ellos quién los eligió y en qué votación? ¿Votaste para que Agustín Edwards te contase la realidad todos los días?
*Documentos de la cancillería yankee se refieren expresamente a la intervención de sus fuerzas militares y de inteligencia, en el golpe de estado de abril de 2002 en Vzla.
Ahí está goggle.-
P.S.: Sin contexto ni historia reciente, los mentirosos pueden lograr que les creas. Así de relevante se hace analizar contenidos; e identificar los intereses, económicos y de control, que los dueños de las empresas mediáticas defienden.