Después de tanto tiempo, un equipo nacional lograba llegar a jugar la final de un campeonato internacional. Corría el año 2006, y Colo Colo se posicionaba como un equipo de temer a nivel nacional e internacional, y era acreedor de jugar la final de la Copa Sudamericana ante el Pachuca de México.
Me acuerdo que la comuna en la que vivo estaba extasiada con la campaña colocolina, al punto de poner una pantalla gigante en el teatro existente para que se pudiese ir a presenciar los partidos. Allí fui a ver la primera final.
Aquél 30 de Noviembre de 2006 parecía que todo estaba detenido y se contaban prácticamente todos los segundos para ver la esperada final de ida. Se confiaba en el equipo por todo lo que ya había demostrado durante la campaña.
Finalmente llegó la hora de tan decisivo encuentro. Particularmente en el estadio mexicano, no se tenía un ambiente propiamente de final, pues el estadio no estaba completamente lleno, según yo, no se notaba esa efervescencia a la que se está acostumbrado en Sudamérica para un encuentro de tales características. Pese a que tenían papel picado, fuegos de artificio y lo demás, era solo en un sector del estadio.
Se da la orden de comenzar el partido, y el balón emprendió su viaje por el campo de juego. Lo único que sabía era que Colo Colo debía marcar para poder acercarse cada vez más a la obtención de la copa, pero Pachuca ejercía una buena presión, quizás como ningún otro equipo lo había hecho en esa Copa Sudamericana ante Colo Colo.
Lamentablemente el primer gol fue de Pachuca y sentía como se iba poniendo cuesta arriba la obtención de la copa. Un contragolpe, que culmina con el centro y posterior cabezazo a contrapié del portero Cejas, significa la ventaja del cuadro mexicano. Así finalizó el primer tiempo.
El entretiempo se hizo interminable, ya no quedaban uñas de tanto nerviosismo. Algunos fumaban, otros comían sopaipillas de un puesto ubicado afuera, y se comentaba el encuentro. Comenzó el segundo tiempo.
Pachuca tuvo una posibilidad clara de poder marcar, pero el Portero Cejas se encargó que eso no fuera así. Inmediatamente después de eso, y luego de un par te toques, Meléndez ubicado en la mitad de la cancha se la toca a Alexis Sánchez que está en ¾ de la misma. Se le presiona inmediatamente, pero él sigue luchando.
A mi parecer, aparece el Chupete solo a estorbar, pues no dejaba avanzar a Sánchez. Alexis la toca con Suazo, él se da vuelta y define al costado derecho del portero.
Goooooool del Chupete !! Gol para Colo Colo !!
El teatro parecía venirse abajo, el grito de gol dejaba salir todo los nervios existentes. Saltabamos todos como locos, era una sensación increíble la que sentía. Como si no pudiera soportar tanta alegría. Creía que el corazón se me iba a salir. Grité aquel gol como nunca antes había gritado alguno en toda mi vida, significaba más que todo. En este tiempo tenía 16 años, y era una de las mejores campañas de futbol que había visto. Siempre veía reportajes de algún equipo que había sido el mejor en algún tiempo, pero nunca lo había vivido.
Aquél gol permitía acercarse aún más a tocar la copa. Se multiplicaron los C-H-I en todo el recinto. El nerviosismo y alegría se mezclaron hasta que terminó el encuentro. La confianza de campeonar se incrementó luego de aquél encuentro.
No pude conseguir entrada para asistir a la final de vuelta, pero hice todo lo posible para poder entrar al estadio, porque en ese momento pensaba que así sería parte de la historia. El día anterior a la final, pude entrar al estadio y dejé una marquita en el túnel (en la transmisión en vivo pude verla jksjaksjaksj). Besé uno de los arcos y dije aquí se harán los goles y seremos campeones. Cuento corto, en ese arco no se hizo ningún gol y Pachuca ganó la Copa Sudamericana.
El resto de la historia, es sabida por todos.
¿Por qué fue importante ese gol?
Era importante porque el gol de visita servía para definir. Después de tantos años de esperar tocar una copa internacional, todo parecía indicar que el término de aquella campaña sería eso. Parecía que aquello que otros habían sentido (poder ver ganar la Copa Libertadores), podía igualarse a la felicidad de obtener la Sudamericana, pero no fue así.
Me acuerdo que la comuna en la que vivo estaba extasiada con la campaña colocolina, al punto de poner una pantalla gigante en el teatro existente para que se pudiese ir a presenciar los partidos. Allí fui a ver la primera final.
Aquél 30 de Noviembre de 2006 parecía que todo estaba detenido y se contaban prácticamente todos los segundos para ver la esperada final de ida. Se confiaba en el equipo por todo lo que ya había demostrado durante la campaña.
Finalmente llegó la hora de tan decisivo encuentro. Particularmente en el estadio mexicano, no se tenía un ambiente propiamente de final, pues el estadio no estaba completamente lleno, según yo, no se notaba esa efervescencia a la que se está acostumbrado en Sudamérica para un encuentro de tales características. Pese a que tenían papel picado, fuegos de artificio y lo demás, era solo en un sector del estadio.
Se da la orden de comenzar el partido, y el balón emprendió su viaje por el campo de juego. Lo único que sabía era que Colo Colo debía marcar para poder acercarse cada vez más a la obtención de la copa, pero Pachuca ejercía una buena presión, quizás como ningún otro equipo lo había hecho en esa Copa Sudamericana ante Colo Colo.
Lamentablemente el primer gol fue de Pachuca y sentía como se iba poniendo cuesta arriba la obtención de la copa. Un contragolpe, que culmina con el centro y posterior cabezazo a contrapié del portero Cejas, significa la ventaja del cuadro mexicano. Así finalizó el primer tiempo.
El entretiempo se hizo interminable, ya no quedaban uñas de tanto nerviosismo. Algunos fumaban, otros comían sopaipillas de un puesto ubicado afuera, y se comentaba el encuentro. Comenzó el segundo tiempo.
Pachuca tuvo una posibilidad clara de poder marcar, pero el Portero Cejas se encargó que eso no fuera así. Inmediatamente después de eso, y luego de un par te toques, Meléndez ubicado en la mitad de la cancha se la toca a Alexis Sánchez que está en ¾ de la misma. Se le presiona inmediatamente, pero él sigue luchando.
A mi parecer, aparece el Chupete solo a estorbar, pues no dejaba avanzar a Sánchez. Alexis la toca con Suazo, él se da vuelta y define al costado derecho del portero.
Goooooool del Chupete !! Gol para Colo Colo !!
El teatro parecía venirse abajo, el grito de gol dejaba salir todo los nervios existentes. Saltabamos todos como locos, era una sensación increíble la que sentía. Como si no pudiera soportar tanta alegría. Creía que el corazón se me iba a salir. Grité aquel gol como nunca antes había gritado alguno en toda mi vida, significaba más que todo. En este tiempo tenía 16 años, y era una de las mejores campañas de futbol que había visto. Siempre veía reportajes de algún equipo que había sido el mejor en algún tiempo, pero nunca lo había vivido.
Aquél gol permitía acercarse aún más a tocar la copa. Se multiplicaron los C-H-I en todo el recinto. El nerviosismo y alegría se mezclaron hasta que terminó el encuentro. La confianza de campeonar se incrementó luego de aquél encuentro.
No pude conseguir entrada para asistir a la final de vuelta, pero hice todo lo posible para poder entrar al estadio, porque en ese momento pensaba que así sería parte de la historia. El día anterior a la final, pude entrar al estadio y dejé una marquita en el túnel (en la transmisión en vivo pude verla jksjaksjaksj). Besé uno de los arcos y dije aquí se harán los goles y seremos campeones. Cuento corto, en ese arco no se hizo ningún gol y Pachuca ganó la Copa Sudamericana.
El resto de la historia, es sabida por todos.
¿Por qué fue importante ese gol?
Era importante porque el gol de visita servía para definir. Después de tantos años de esperar tocar una copa internacional, todo parecía indicar que el término de aquella campaña sería eso. Parecía que aquello que otros habían sentido (poder ver ganar la Copa Libertadores), podía igualarse a la felicidad de obtener la Sudamericana, pero no fue así.
Última edición por un moderador:
, súper mala cuea que hayas yetado ese arco, todo el pueblo colocolino te odiará 