Confieso que una vez saliendo de una fiesta con un amigo y un hermano, logré tomar en mis manos a un cuervo que no podía volar. No sé que mierda le pasó en el ala, de curao dije: Ya, me lo llevo a la casa y estudio su comportamiento hasta que sane el culiao. Nos subimos a un colectivo, íbamos en una curva y el culiao comenzó a picotearme la mano, de tal modo que lo solté. Caminó, voló o gateó, ni idea, pero llegó hasta el freno y acelerador. El chofer se alocó y casi nos estrellamos.
Al otro día creía que tenía el cuervo en mi pieza, había soñado que llegué con él a mi casa. Mi hermano lo tiró por la ventana cuando casi chocamos. Hasta el día de hoy me webea uno que otro coleto con la tallita, pero no recuerdo quien mierda iba manejando.
Ya saben cabros, no se suban a un colectivo conmigo xD