El 2014 dormía en un refugio y comía de la basura, lo único que hacía era ir a la biblioteca y ponerme a leer, probe el porro, la cocaína, LSD, las pastillas, el neoprén, la pasta base, pero las drogas nunca lograron atraparme, simplemente no eran para mí, lo mío eran los libros, ellos me salvaron.