No puedo pronunciar la doble erre. Ni con sesiones de fonoaudiología he conseguido pronunciarla bien.
Sin embargo, me gusta como hablo, mi voz es como la del profesor Frink pero más grave
Sin embargo, me gusta como hablo, mi voz es como la del profesor Frink pero más grave


aun así me gustan mis pies 


solo he comprado una sola vez, una plancha