Yo podre ser lo qué tú quieras, amargado, antipático, egolatra, imbécil, feo... Pero tengo una cosa buena, si me preguntas algo que no sé, te voy a decir no lo sé, no me voy a ir por las ramas vendiéndote algo que no es, y es lo mismo para cuando cometo un error, lo asumo, (sí, me equivoqué) y si tengo que pedir disculpas, las pido, mirándote a los ojos y de corazón.

