Cuando mocoso era super picado, pero mal, no me gustaba perder, jugabamos play con los hermanos, primos, me tocaba perder y me amurraba, me iba a encerrar, y gracias al fútbol entendí y aprendí a perder, a que en la vida se pierde, más que se gana y no pasa nada, siempre hay gente mejor que uno y están ahí para superarnos.