Hola a tod@s! Siento que al escribir ne desahogo de todo lo vivido. Hace 1 aprox leo las historias de portalnet.
Acababa de ver como mi pareja, la Coni, habia estado haciendole sexo oral a uno de sus compañeros de pega.
Camino a la casa todo me daba vueltas. Iba recordando lo que recién habia visto y mi guata no lo tomó muy bien, me enfermé.
Llegué a casa, me bañé y pensaba muchas tonteras y sin darme cuenta la Coni llegó como si nada. A penas entró a la casa y me vió, me saludó de hola sin beso y se fue al bañó. Me dijo: salgo al tiro. Quedé emputecido pero mal, como tan descarada. Tenemos que hablar así que apurate, le dije, con el peor de mis tonos. Al poco rato salió empelota, yo quedé duro de nuevo, me dijo: hablemos todo lo que quieras pero primero culiemos ya ? Y ponia cara de pena, como suplicando. Mientras se acercaba me dió un beso con mucha lengua, me desabrochó el pantalon y lo bajó. Yo no podía hablar, las palabras no me salian. De una me empezó a mamar tan rico como ella lo hace, lo agarraba con una mano y se lo metia a la boca despacio, jugando con la saliba, de a ratos lo escupía, y me decía que rico tu pico, me encanta tu pico, mientras se lo comía, en eso yo me puse muy caliente.
Yo estaba de pié y la Coni meta tragando, haciendo arcadas y saludando a los compañeros mientras me pajeaba y pasandoselo por toda la cara. La agarré fuerte y la paré, le dije: te voy a culiar. La puse en cuatro con esas nalgas ricas, grandes y blanquitas y se lo mandé de una. Me encanta ver esos cachetes como rebotan y como suenan mientras les doy y de a ratos me miraba de reojo para decirme: dame duro no mas.... sus nalgadas iban y venian, a ella le encantaba eso, pero no mucho. Estuvimos así harto rato mientras yo tenia la cagá en la mente.
Yo: ya me voy a ir.
Coni: damela en la boca.
Dicho y hecho, se agachó y empezó a chupar los coquimbos mientras yo me pajeaba y recibió mi leche en su boca y cara. Despues me empezó a limpiar con su boca y me pasaba la lengua por todos lados hasta que se tragó hasta la ultima gota de semen. En ese rato yo feliz y entero confundido. La queria mandar a pescar sus cosas, pero como? si me dejaba hacerle lo que me gusta. No la quería perder.
Coni: me voy a lavar la cara y hablamos
Yo: ya te espero
No sabía que decirle. Quedé mal. Tenía la tremenda confusión. Cuando llegó no sabia que hacer, estaba mudo, pero era hora de hablar. Yo estaba pa la cagá. Ya sentado y entre lagrimas y con mis manos en la cabeza le dije: algo pasó hoy. La Coni se acercó preocupada y sentí que me abrazó por la espalda y me dijo: que pasó? En eso la mire fijo a los ojos y le dije super serio, con voz triste y con rabia: te fui a ver hoy y vi lo que hicieron con el Franco.
Ella se paró de mi lado y daba vueltas por la pieza sin decir nada, como si estuviera pensando que decir o inventar. Me dijo: no es lo que piensas, sabes que con las pastillas me pongo así. Entre cortada y pensativa, me decia: no me acuerdo mucho lo que pasó, mis recuerdos son como fotos.
En eso me paro ya chato del show y sin creerle nada y le digo: si te gustaba ese loco me hubieras dicho y no hago el papel de tonto. Y empecé a preparar mi mochila con ropa. Ahí se puso a llorar y que la perdonara, que nunca mas, que estaba media confundida, que se sentia mal por la perdida de consciencia, que haria lo que yo quisiera, pero que no me fuera. Pesqué mis cosas me fuí al camion y la deje en la casa llorando.
De camino me llamaba al celu que decidí apagar despues. Me tomé unas chelas y dormí en el camión.
Al otro dia despues de la pega la llamé y le dije que quería que hablaramos. Fui a la casa y no habia ido a trabajar. Me dijo que se sentía mal, que estaba arrepentida que por favor la perdonara y cosas así, que nunca mas y que iba a cambiar las cosas. Yo fuí claro y le dije que me cuente todo.
Ahí empezó a contarme, que desde el primer dia la llenaban de piropos entre los dos colegas y que hablaban tanto de sus minas en la pega de que hacían y como se lo hacian a las cabras, que igual ella se calentaba. Me dijo que en un momento buscando unos papeles pasó muy cerca del Franco y este la rozó por atras (su punteá) y que sintió algo grande y eso le llamó la atención. Y siempre salia la conversa de que el Franco dejaba a las minas locas por lo bien dotado que era. Una vez cuando sonó la sirena y ella se tomó sus pastillas sintió al Franco tocandole las tetas y se calentó tanto que se hizo la dormida y despertó al rato. Me dijo que luego de eso, solo esa vez que yo ví, fue lo máximo que habia pasado.
Yo no sabia si creerle o no. Pero no tenía mucha opción. Le dije que renunciara y como estabamos a quincena quedamos que lo haría a fin de mes.
Y volví a la casa con esa condición pero la relación ya no era lo mismo, yo hacia mis cosas y ella las de ella, aunque ella me buscaba conversa, yo la evitaba. Me cuesta admitirlo pero igual la quería. A pesar de todo.
Acababa de ver como mi pareja, la Coni, habia estado haciendole sexo oral a uno de sus compañeros de pega.
Camino a la casa todo me daba vueltas. Iba recordando lo que recién habia visto y mi guata no lo tomó muy bien, me enfermé.
Llegué a casa, me bañé y pensaba muchas tonteras y sin darme cuenta la Coni llegó como si nada. A penas entró a la casa y me vió, me saludó de hola sin beso y se fue al bañó. Me dijo: salgo al tiro. Quedé emputecido pero mal, como tan descarada. Tenemos que hablar así que apurate, le dije, con el peor de mis tonos. Al poco rato salió empelota, yo quedé duro de nuevo, me dijo: hablemos todo lo que quieras pero primero culiemos ya ? Y ponia cara de pena, como suplicando. Mientras se acercaba me dió un beso con mucha lengua, me desabrochó el pantalon y lo bajó. Yo no podía hablar, las palabras no me salian. De una me empezó a mamar tan rico como ella lo hace, lo agarraba con una mano y se lo metia a la boca despacio, jugando con la saliba, de a ratos lo escupía, y me decía que rico tu pico, me encanta tu pico, mientras se lo comía, en eso yo me puse muy caliente.
Yo estaba de pié y la Coni meta tragando, haciendo arcadas y saludando a los compañeros mientras me pajeaba y pasandoselo por toda la cara. La agarré fuerte y la paré, le dije: te voy a culiar. La puse en cuatro con esas nalgas ricas, grandes y blanquitas y se lo mandé de una. Me encanta ver esos cachetes como rebotan y como suenan mientras les doy y de a ratos me miraba de reojo para decirme: dame duro no mas.... sus nalgadas iban y venian, a ella le encantaba eso, pero no mucho. Estuvimos así harto rato mientras yo tenia la cagá en la mente.
Yo: ya me voy a ir.
Coni: damela en la boca.
Dicho y hecho, se agachó y empezó a chupar los coquimbos mientras yo me pajeaba y recibió mi leche en su boca y cara. Despues me empezó a limpiar con su boca y me pasaba la lengua por todos lados hasta que se tragó hasta la ultima gota de semen. En ese rato yo feliz y entero confundido. La queria mandar a pescar sus cosas, pero como? si me dejaba hacerle lo que me gusta. No la quería perder.
Coni: me voy a lavar la cara y hablamos
Yo: ya te espero
No sabía que decirle. Quedé mal. Tenía la tremenda confusión. Cuando llegó no sabia que hacer, estaba mudo, pero era hora de hablar. Yo estaba pa la cagá. Ya sentado y entre lagrimas y con mis manos en la cabeza le dije: algo pasó hoy. La Coni se acercó preocupada y sentí que me abrazó por la espalda y me dijo: que pasó? En eso la mire fijo a los ojos y le dije super serio, con voz triste y con rabia: te fui a ver hoy y vi lo que hicieron con el Franco.
Ella se paró de mi lado y daba vueltas por la pieza sin decir nada, como si estuviera pensando que decir o inventar. Me dijo: no es lo que piensas, sabes que con las pastillas me pongo así. Entre cortada y pensativa, me decia: no me acuerdo mucho lo que pasó, mis recuerdos son como fotos.
En eso me paro ya chato del show y sin creerle nada y le digo: si te gustaba ese loco me hubieras dicho y no hago el papel de tonto. Y empecé a preparar mi mochila con ropa. Ahí se puso a llorar y que la perdonara, que nunca mas, que estaba media confundida, que se sentia mal por la perdida de consciencia, que haria lo que yo quisiera, pero que no me fuera. Pesqué mis cosas me fuí al camion y la deje en la casa llorando.
De camino me llamaba al celu que decidí apagar despues. Me tomé unas chelas y dormí en el camión.
Al otro dia despues de la pega la llamé y le dije que quería que hablaramos. Fui a la casa y no habia ido a trabajar. Me dijo que se sentía mal, que estaba arrepentida que por favor la perdonara y cosas así, que nunca mas y que iba a cambiar las cosas. Yo fuí claro y le dije que me cuente todo.
Ahí empezó a contarme, que desde el primer dia la llenaban de piropos entre los dos colegas y que hablaban tanto de sus minas en la pega de que hacían y como se lo hacian a las cabras, que igual ella se calentaba. Me dijo que en un momento buscando unos papeles pasó muy cerca del Franco y este la rozó por atras (su punteá) y que sintió algo grande y eso le llamó la atención. Y siempre salia la conversa de que el Franco dejaba a las minas locas por lo bien dotado que era. Una vez cuando sonó la sirena y ella se tomó sus pastillas sintió al Franco tocandole las tetas y se calentó tanto que se hizo la dormida y despertó al rato. Me dijo que luego de eso, solo esa vez que yo ví, fue lo máximo que habia pasado.
Yo no sabia si creerle o no. Pero no tenía mucha opción. Le dije que renunciara y como estabamos a quincena quedamos que lo haría a fin de mes.
Y volví a la casa con esa condición pero la relación ya no era lo mismo, yo hacia mis cosas y ella las de ella, aunque ella me buscaba conversa, yo la evitaba. Me cuesta admitirlo pero igual la quería. A pesar de todo.