Bueno, con respecto a esta casa, tampoco voy a mentir diciendo que son tantas las cosas que me han pasdo, pero son unas cuantas y ya he contado unas tres.
Siempre he pensado que la casa dá para más, pero no sé si por suerte, no ha sido así. Incluso, en la pieza donde duermo se suicidó una persona hace muchos años y aún así nunca he tenido experiencias en esta habitación, que es en la que estoy escribiendo en este momento.
Voy a contar un poco de la historia de esta casa. Primero que todo, es verdad lo que he dicho respecto de que tiene 100 o más años, salvo algunas ampliaciones que tienen unos 50 años no más, jaja (que son las que ocupo yo). Esta casa está ubicada en plena comuna de Santiago Centro, casi esquina Nataniel, a una cuadra de Avda. Matta. Aquí, según se cuenta, funcionó (antes de comprarla la familia) una especie de Puticlub, de esos a la antigua... o sea, las niñas vivían aquí y no solamente había sexo, sino que además se tomaba copete y se jugaba alrededor de una mesa una partida de cartas o un juego de dominó.
Todo esto que comento me hace sentido con respecto a algunas cosas que han pasado (y que he contado) y otras que pasan. Cómo ya conté en historias anteriores, dos veces he visto figuras de niños en un pasillo. Uno que vestía de blanco y salió de una muralla para girar su cabeza hacia mí. La otra (la más reciente) una figura también pequeña que en el mismo pasillo se me apareció y me saludó con la mano. Puedo agregar que, antes de venirme a vivir acá (esta es la casa de la familia de mi esposa), estábamos arreglando las habitaciones, haciendo trabajo de empastado de muralla, pintura, etc, y mi hija que tenía 2 años en ese entonces entró una vez a un dormitorio que me encontraba arreglando y empezó a decir insistentemente (y mirando hacia un punto fijo): "el niño!!, el niño!!, el niño!!. No sé si me dió susto, pero con un amigo que me ayudaba (y después de que mi hija se fue) empezamos a echar chuchadas a ese supuesto ser para que se fuera. Otro día estabamos acostados con mi señora en la misma pieza en un caluroso día de Enero y de pronto se sintió una brisa y un fuerte olor a colonia de bebé. No había viento alguno afuera por supuesto. Lo que he teorizado en más de una ocasión y abalándome en la sumatoria de hechos relacionados con niños, es que aquí quizá deber haber algún crio muerto de alguna de esas prostis que vivieron en la casa y que "trabajaban" en ella. O quizá quedó alguna energía de algún bebé de esos que pueden haber nuerto aquí tb.
Otra cosa es que hace algunos años, según me cuentan mis suegros, desde el dormitorio que se encuentra al lado del de ellos se escuchaba el ruido de cartas de dominó, cómo si estuvieran jugando y después las revolvían para volver a repartir. Bueno, eso está volviendo a pasar y se escucha cada noche desde hace poco nuevamente, el famoso juego de dominó en la misma pieza... la que obviamente está desocupada (aquí hay como 11 piezas en total, sin contar baños y cocinas).
Creo que no he sacado real provecho al potencial que ofrece esta casa, quizá algún día me arrime a hacer psicofonías u otra cosa que me permita indagar más en la historia que guarda.
Saludos y sigan aportando!!.
Última edición:
