Bien, he leido las historias y me parecen super interesantes........ por decir lo menos. Quiero compartir con ustedes una experiencia que fue super impactante para mi porque pude comprobar a traves de la prensa que habia sido cierto.
Me toco hacer el Servicio Militar en un regimiento que no voy a nombrar, queda cerca de las Termas de Colina........... la cosa es que estaba haciendo mi guardia, onda dos de la mañana...... cagao de frio igual, en los puestos de guardia teniamos perro, pero na de perros finos ni na, puros quiltros, ordinarios como ellos solos, pero ladraban por cualquier cosa, asi que servian los muchacos esos. La caseta estaba cerca del gimnasio y, como a seis metros del cerco de alambre, extrañamente habia un tremendo arbusto de zarzamoras justo afuera del cerco, digo extrañamente porque a los milicos no les gusta tener cosas que les obstaculicen la vision, pero como eso no es problema mio......... bueno, resulta que el famoso arbusto era super grande, como tres metros de largo y como uno y medio de altura, como les dije, estaba muerto del frio, cuando de pronto se me pasó...... senti como una especie de, ojala puedan comprender lo que trato de decir, campana de vidrio, como si eso me hubiera aislado del ruido exterior y del frio.......... no se, trato de explicarmelo yo y no puedo, ustedes seran mas condecendientes. El perro se escondió dentro de su casucha y no se movia para nada, no ladraba, no gemía, nada........ de pronto se me ocurre mirar hacia la famosa matita esa y como estaba de noche, solo podia divisar el contorno de ella, pero dentro de la silueta obscura que formaba la mata esa, habia otra sombra aun mas obscura..... no tenia cabello ni ropa, no divisaba nada aparte del contorno, pero yo sabia que me miraba....... obviamente estaba consiente de que tenía un fusil en la mano, pero algo me decía que si le disparaba nada pasaría, es bien raro, pero en vez de tener miedo, senti tristeza, unas ganas terribles de llorar, siendo que en ese tiempo yo era milico y me creia el papá de Chuck Norris. La silueta comenzó a saltar, a todo esto siempre estuvo en cuclillas, pero al saltar no se levantaba ni nada, seguia en la misma posición. Traté de prender el alógeno y la weá no funcionó ni nada. Para hacerla corta, estuvo no se cuanto tiempo y nunca le quité la visata de encima............. de pronto, con el rabillo del ojo, veo a los otros soldados que venian a relevarme y todo volvió a ser normal, los ruidos y el frío, ademas el perro volvió a comportarse normalmente. Lo conté al otro día pa que quedara constancia, pero no me pescaron. Como al año, veo en la prensa que habian encontrado el cuerpo de un detenido desaparecido justo debajo del arbusto ese, estaba sin ropa, sin cabello y tenia amarradas las muñecas a los tobillos con alambre............ esa weá nunca en la vida se ma va a olvidar. Esa es mi historia, espero que les parezca tan interesante como me han parecido a mi las de ustedes.
Gracias por darse el tiempo para leerla