“Los conservadores somos los dueños del verdadero feminismo”, decía Henry Boys en una entrevista realizada por La Segunda en 2016. El mismo periódico lo bautizó como un “intelectual de derecha”. En la actualidad, el excandidato a constituyente se encuentra envuelto en un lío judicial con la familia de su esposa. Más específicamente con su suegra, Paula Alejandra Budinich Villouta, quien lo acusa -a través del libelo- de haberle “reventado” la espalda después de un ataque de furia.
Los hechos —según el documento judicial al que accedió Bío Bío Investiga— habrían ocurrido el 21 de noviembre del año pasado, día en que Boys estaba de cumpleaños. Budinich habría entrado sin su autorización al patio de la casa en la que él vive con su esposa y la hija de esta última en Las Condes. Esto —según la querella— habría ocasionado el fastidio del abogado.
Las agresiones le habrían causado distintas lesiones en la columna a su suegra. Por esta razón, el pasado 23 de enero la mujer de 52 años interpuso una querella en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago contra Henry Christopher Boys Loeb por los delitos de lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar.
Consultado por Bío Bío Investiga, el jurista sostiene que los hechos descritos en la acusación son completamente falsos.
El regalo de cumpleaños
En abril de 2024, Boys inició un romance con la hija de Paula. La pareja contrajo matrimonio el 12 de septiembre de 2025. Luego, según el documento judicial, su cónyuge —quien hasta entonces mantenía un vínculo muy cercano con su madre— cortó la comunicación con su núcleo familiar tras una internación médica que concluyó a mediados de octubre de ese mismo año.
Paula extrañaba mucho a su nieta. Con ella también —según el escrito— había cultivado una relación indisoluble. Por este motivo, decidió tomar una decisión. Como se acercaba el cumpleaños de Henry, le habló a su hija: le dijo que debía entregarle unas pertenencias de la menor y un regalo a su yerno. Concertaron una visita para el viernes 21 de noviembre, fecha en que el jurista estaba de cumpleaños.
El día había llegado. La suegra arribó al lugar junto a otra de sus hijas. Según el escrito, la esposa de Boys las recibió en bata y las hizo pasar rápidamente al jardín para que dejaran las pertenencias. Paula se reencontró con su nieta: compartían y reían. Todo se desarrollaba con cierta tranquilidad, hasta que de pronto —según la querella— comenzaría la pesadilla para la mujer: Henry se asomó desde el segundo piso lanzando una serie de gritos en forma despectiva.
“Ya po, ¿hasta cuándo?”, le habría vociferado a su esposa. Acto seguido, le habría espetado desde la altura un “es mi casa, no te quiero acá”.
Paula —según el escrito— intentó mantener la compostura ante la presencia de su nieta. Le dijo a Henry que le traía un regalo. Ante dicha acción, Boys habría respondido: “Me da exactamente lo mismo, llegaste sin avisar, no me interesa… partieron”, según se detalla en la denuncia.
La mujer no se fue de inmediato. Quería compartir unos minutos más con su nieta. La menor —de acuerdo al libelo— lloraba desconsoladamente. La esposa, “visiblemente asustada y alterada”, le suplicaba a su madre y a su hermana que se fueran para evitar un escándalo mayor.
En ese momento, Henry bajó al patio. “Fuera, fuera de mi casa”, repetía con un tono violento, de acuerdo a lo consignado en el documento judicial. Al estar cara a cara con Budinich, le expresó que no era bienvenida y —según da cuenta la denuncia— la habría empujado en reiteradas ocasiones por la espalda. Los presentes intentaron evitar el ataque.
Tras esta agresión, el “intelectual de derecha” corrió desesperadamente a tomar la manguera del jardín y habría amenazado con mojarlas si no se retiraban. La acción habría sido frustrada por la esposa al darse cuenta de que su hermana estaba grabando toda la situación.
Finalmente, Paula fue expulsada de la propiedad con un portazo en la cara. Según la querella, “quedaron en la calle temblando, aterradas y humilladas”.
Secuelas médicas
Tras el episodio, Paula se dirigió a la Clínica Los Andes. En la atención de urgencia, la mujer declaró haber sufrido una “agresión por terceros con empujones reiterativos en zona lumbar y dorsal”. El diagnóstico arrojó un “lumbago agudo”. Se le indicó una incapacidad laboral por tres días.
El dolor persistió. Por este motivo, se realizó una resonancia magnética. Según el documento judicial, el examen —incorporado a la causa— mostró que Budinich sufrió una hiperextensión violenta de la columna lumbar. Las secuelas médicas incluyen un edema interespinoso, una inflamación con derrame articular desde la segunda vértebra lumbar hasta el sacro y edema del ligamento vertebral posterior.
Los descargos de Henry Boys
La Unidad de Investigación de Bío Bío se contactó con Henry Boys para tener su versión sobre los hechos que se le atribuyen. Su postura es tajante: niega las acusaciones y sostiene que se trata de una situación fabricada en su contra.
—Acá no hay denuncia en la PDI, porque no tienen nada. Mi señora me dijo que vio a su hermana grabar con el celular desde el principio. O sea, toda esta cuestión ha sido fabricada para quitarle su hija a mi señora, para plantear que yo soy un gallo violento, agresivo y que la hija de mi esposa está en un ambiente de peligro— señala.
—Se te acusa de empujar a tu suegra. ¿Qué puedes decir sobre eso?
—Yo estaba con los brazos abiertos llevándola hacia la puerta porque no se querían ir y ellas me empiezan a empujar a mí de vuelta. Y yo no me dejo caer, por así decirlo. Eso fue lo único que pasó— manifiesta.
—Sobre la manguera, ¿intentaste mojar a tu suegra?
—Lógico. Si ya no sabía qué hacer. Les decía que se vayan y no se iban. Mi señora salió después y les dijo: “Por favor, váyanse”. No se querían ir —esgrime—. Y lo de la manguera con agua fue cuando ya estaban en la puerta. No se querían ir. Mi señora le decía: “Mamá, por favor, ándate”. Se lo decía así, casi llorando.
En cuanto a las lesiones que se le imputan, Boys pone en duda los certificados médicos presentados por la denunciante.
—Mi suegra siempre ha tenido problemas en la espalda. Algo tiene del pasado y después aprovechó de generar estos certificados. Pero, ¿qué validez tiene un certificado generado dos meses después de los hechos?— añade.
Boys agrega que, con anterioridad a la querella presentada en su contra, interpuso una denuncia por estos mismos hechos. Al requerir copia de la misma, declinó hacerlo para “no entorpecer” su estrategia judicial.
https://www.biobiochile.cl/especial...miliar-que-enreda-al-abogado-henry-boys.shtml
Este es, otra eminencia entre el FACHO POBREUS CHILENSIS.
Los hechos —según el documento judicial al que accedió Bío Bío Investiga— habrían ocurrido el 21 de noviembre del año pasado, día en que Boys estaba de cumpleaños. Budinich habría entrado sin su autorización al patio de la casa en la que él vive con su esposa y la hija de esta última en Las Condes. Esto —según la querella— habría ocasionado el fastidio del abogado.
Las agresiones le habrían causado distintas lesiones en la columna a su suegra. Por esta razón, el pasado 23 de enero la mujer de 52 años interpuso una querella en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago contra Henry Christopher Boys Loeb por los delitos de lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar.
Consultado por Bío Bío Investiga, el jurista sostiene que los hechos descritos en la acusación son completamente falsos.
El regalo de cumpleaños
En abril de 2024, Boys inició un romance con la hija de Paula. La pareja contrajo matrimonio el 12 de septiembre de 2025. Luego, según el documento judicial, su cónyuge —quien hasta entonces mantenía un vínculo muy cercano con su madre— cortó la comunicación con su núcleo familiar tras una internación médica que concluyó a mediados de octubre de ese mismo año.
Paula extrañaba mucho a su nieta. Con ella también —según el escrito— había cultivado una relación indisoluble. Por este motivo, decidió tomar una decisión. Como se acercaba el cumpleaños de Henry, le habló a su hija: le dijo que debía entregarle unas pertenencias de la menor y un regalo a su yerno. Concertaron una visita para el viernes 21 de noviembre, fecha en que el jurista estaba de cumpleaños.
El día había llegado. La suegra arribó al lugar junto a otra de sus hijas. Según el escrito, la esposa de Boys las recibió en bata y las hizo pasar rápidamente al jardín para que dejaran las pertenencias. Paula se reencontró con su nieta: compartían y reían. Todo se desarrollaba con cierta tranquilidad, hasta que de pronto —según la querella— comenzaría la pesadilla para la mujer: Henry se asomó desde el segundo piso lanzando una serie de gritos en forma despectiva.
“Ya po, ¿hasta cuándo?”, le habría vociferado a su esposa. Acto seguido, le habría espetado desde la altura un “es mi casa, no te quiero acá”.
Paula —según el escrito— intentó mantener la compostura ante la presencia de su nieta. Le dijo a Henry que le traía un regalo. Ante dicha acción, Boys habría respondido: “Me da exactamente lo mismo, llegaste sin avisar, no me interesa… partieron”, según se detalla en la denuncia.
La mujer no se fue de inmediato. Quería compartir unos minutos más con su nieta. La menor —de acuerdo al libelo— lloraba desconsoladamente. La esposa, “visiblemente asustada y alterada”, le suplicaba a su madre y a su hermana que se fueran para evitar un escándalo mayor.
En ese momento, Henry bajó al patio. “Fuera, fuera de mi casa”, repetía con un tono violento, de acuerdo a lo consignado en el documento judicial. Al estar cara a cara con Budinich, le expresó que no era bienvenida y —según da cuenta la denuncia— la habría empujado en reiteradas ocasiones por la espalda. Los presentes intentaron evitar el ataque.
Tras esta agresión, el “intelectual de derecha” corrió desesperadamente a tomar la manguera del jardín y habría amenazado con mojarlas si no se retiraban. La acción habría sido frustrada por la esposa al darse cuenta de que su hermana estaba grabando toda la situación.
Finalmente, Paula fue expulsada de la propiedad con un portazo en la cara. Según la querella, “quedaron en la calle temblando, aterradas y humilladas”.
Secuelas médicas
Tras el episodio, Paula se dirigió a la Clínica Los Andes. En la atención de urgencia, la mujer declaró haber sufrido una “agresión por terceros con empujones reiterativos en zona lumbar y dorsal”. El diagnóstico arrojó un “lumbago agudo”. Se le indicó una incapacidad laboral por tres días.
El dolor persistió. Por este motivo, se realizó una resonancia magnética. Según el documento judicial, el examen —incorporado a la causa— mostró que Budinich sufrió una hiperextensión violenta de la columna lumbar. Las secuelas médicas incluyen un edema interespinoso, una inflamación con derrame articular desde la segunda vértebra lumbar hasta el sacro y edema del ligamento vertebral posterior.
Los descargos de Henry Boys
La Unidad de Investigación de Bío Bío se contactó con Henry Boys para tener su versión sobre los hechos que se le atribuyen. Su postura es tajante: niega las acusaciones y sostiene que se trata de una situación fabricada en su contra.
—Acá no hay denuncia en la PDI, porque no tienen nada. Mi señora me dijo que vio a su hermana grabar con el celular desde el principio. O sea, toda esta cuestión ha sido fabricada para quitarle su hija a mi señora, para plantear que yo soy un gallo violento, agresivo y que la hija de mi esposa está en un ambiente de peligro— señala.
—Se te acusa de empujar a tu suegra. ¿Qué puedes decir sobre eso?
—Yo estaba con los brazos abiertos llevándola hacia la puerta porque no se querían ir y ellas me empiezan a empujar a mí de vuelta. Y yo no me dejo caer, por así decirlo. Eso fue lo único que pasó— manifiesta.
—Sobre la manguera, ¿intentaste mojar a tu suegra?
—Lógico. Si ya no sabía qué hacer. Les decía que se vayan y no se iban. Mi señora salió después y les dijo: “Por favor, váyanse”. No se querían ir —esgrime—. Y lo de la manguera con agua fue cuando ya estaban en la puerta. No se querían ir. Mi señora le decía: “Mamá, por favor, ándate”. Se lo decía así, casi llorando.
En cuanto a las lesiones que se le imputan, Boys pone en duda los certificados médicos presentados por la denunciante.
—Mi suegra siempre ha tenido problemas en la espalda. Algo tiene del pasado y después aprovechó de generar estos certificados. Pero, ¿qué validez tiene un certificado generado dos meses después de los hechos?— añade.
Boys agrega que, con anterioridad a la querella presentada en su contra, interpuso una denuncia por estos mismos hechos. Al requerir copia de la misma, declinó hacerlo para “no entorpecer” su estrategia judicial.
https://www.biobiochile.cl/especial...miliar-que-enreda-al-abogado-henry-boys.shtml
Este es, otra eminencia entre el FACHO POBREUS CHILENSIS.