Actualmente tengo 37 años y esta historia comienza en la adolescencia (13) y sigue hasta el día de hoy.
En la época escolar con todo lo que es el despertar sexual con mi grupo de amigos de ese entonces nos comenzamos a juntar para ver porno y tener nuestras primeras aproximaciones a la sexualidad.
Éramos como un grupo de 5 cabros, pero con uno de ellos que identificaremos como Fernando, logramos mayor cercanía, por temas de morbo principalmente. Nos juntábamos en su casa, ya que sus padres salían harto y en eso nos tocábamos mutuamente y el por lo general me realizaba sexo oral. Igual en alguna ocasión y de puro calientes fuimos a experimentar a algún peladero.
Con Fernando luego nos distanciamos, pero con cierta frecuencia nos seguimos juntando a tener sexo, siempre fui de activo.
Luego saliendo del colegio, los encuentros se volvieron mucho más esporádicos, pero por esas típicas reuniones de compañeros que se hacen pudimos seguir manteniendo contacto, incluso después de una de estas juntas, Fernando me llevo en su auto a mi casa y me la chupo.
Mantuvimos contacto de forma ocasional 1 vez al año. En algunas oportunidades yo le hacia el quite porque estaba pololeando (heterosexual) y en otras igual nos juntábamos. Siempre fue una dinámica similar, yo de activo, él de pasivo, Fernando me la chupaba y después yo lo penetraba o nos corríamos juntos. Esta demás decir que Fernando mamaba como los dioses. Igual, cuando tuve pololas fomes en lo sexual igual me juntaba con Fernando, como para descargarme con ganas.
Y así, se instaló esta dinámica, donde por WhatsApp me llegaba un hola y yo sabía cómo iba a terminar todo. Un pitito, pelar a los compañeros con quienes aún teníamos contacto y sexo. Yo siempre con cierta inseguridad, de que se mantuviera en secreto todo esto que hacíamos.
Llevo cerca de 2 años con mi pareja actual (Mariela), con quien tenemos una vida sexual exquisita, hasta que un día realizando confesiones de nuestro pasado le conté de mi experiencia con Fernando, esto a Mariela la volvió loca, se éxito, quería más detalles y abrió una nuestra arista en nuestra relación, empezamos a experimentar con el sexo anal mutuo (entre Mariela y yo).
Al tiempo, Fernando me vuelve a escribir ese “hola”, le conté a Mariela y ella me incentivaba a juntarme con él, yo siempre le dije que no, porque ya estaba con ella, aunque Mariela me propuso que hiciéramos un trio bisex con Fernando, porque ella quería ver como yo como pene y como era penetrado por un hombre (hasta el momento no lo había hecho). Hable con Fernando pero descarto la idea ya que es abiertamente gay y pensaba que si no se le paraba con Mariela, se podría sentir mal (toda la razón, a mi mujer le gusta sentirse deseada).
El año pasado, tuvimos un pequeño quiebre con Mariela (primera vez que terminábamos) en el cual estuvimos separados cerca de 5 días. Al día siguiente de este quiebre, Fernando me escribe, si bien tenía pena, también estaba caliente y después de mucho tiempo accedí a juntarme con él. Nos pusimos a hablar y nos quedamos al día en eso, pero luego yo fui e más lanzado, comenzamos a ver porno y tocarnos, Fernando como de costumbre me la quiso chupar, le tomo el olor y me dijo “tiene el mismo aroma de cuando éramos pendejos”, pero justo como lo iba a introducir en su boca lo frené y le dije que ahora yo se lo quería chupar a él. Me sentía muy maraco haciéndolo, pero también se sentía rico, me sentía puto y lo goce en cada momento, sentir como lecomia la cabeza o como palpitaba su pene en mi boca ufff. También nos besamos, cosa que nunca había sucedido, Fernando lo reconoció sorprendió y caliente ”es primera vez que nos damos un beso”. En esto que la cosa fue subiendo de temperatura y que yo ya estaba mucho más lanzado que las veces anteriores con él y teniando la experiencia de la estimulación anal con mi polola, le pedi que me penetrará, pero la cosa quedo ahí, debido a que él lo intento, pero me dolía (igual estaba semi nuevo mi culo), así que procedí a penetrarlo a él hasta que me fui y el se fue dejando su leche en mi pecho.
Como ya suponen, a los días volví con Mariela, ella a modo de broma me pregunto si dentro de estos días me había juntado con Fernando, pero se lo negué, creo que le debería haber confesado la situación. Ella es abierta en ese sentido y aun me pica en bicho por juntarme con él nuevamente, aunque no me gusta mentirle a ella e igual me calentaría que estuviese presente.
En la época escolar con todo lo que es el despertar sexual con mi grupo de amigos de ese entonces nos comenzamos a juntar para ver porno y tener nuestras primeras aproximaciones a la sexualidad.
Éramos como un grupo de 5 cabros, pero con uno de ellos que identificaremos como Fernando, logramos mayor cercanía, por temas de morbo principalmente. Nos juntábamos en su casa, ya que sus padres salían harto y en eso nos tocábamos mutuamente y el por lo general me realizaba sexo oral. Igual en alguna ocasión y de puro calientes fuimos a experimentar a algún peladero.
Con Fernando luego nos distanciamos, pero con cierta frecuencia nos seguimos juntando a tener sexo, siempre fui de activo.
Luego saliendo del colegio, los encuentros se volvieron mucho más esporádicos, pero por esas típicas reuniones de compañeros que se hacen pudimos seguir manteniendo contacto, incluso después de una de estas juntas, Fernando me llevo en su auto a mi casa y me la chupo.
Mantuvimos contacto de forma ocasional 1 vez al año. En algunas oportunidades yo le hacia el quite porque estaba pololeando (heterosexual) y en otras igual nos juntábamos. Siempre fue una dinámica similar, yo de activo, él de pasivo, Fernando me la chupaba y después yo lo penetraba o nos corríamos juntos. Esta demás decir que Fernando mamaba como los dioses. Igual, cuando tuve pololas fomes en lo sexual igual me juntaba con Fernando, como para descargarme con ganas.
Y así, se instaló esta dinámica, donde por WhatsApp me llegaba un hola y yo sabía cómo iba a terminar todo. Un pitito, pelar a los compañeros con quienes aún teníamos contacto y sexo. Yo siempre con cierta inseguridad, de que se mantuviera en secreto todo esto que hacíamos.
Llevo cerca de 2 años con mi pareja actual (Mariela), con quien tenemos una vida sexual exquisita, hasta que un día realizando confesiones de nuestro pasado le conté de mi experiencia con Fernando, esto a Mariela la volvió loca, se éxito, quería más detalles y abrió una nuestra arista en nuestra relación, empezamos a experimentar con el sexo anal mutuo (entre Mariela y yo).
Al tiempo, Fernando me vuelve a escribir ese “hola”, le conté a Mariela y ella me incentivaba a juntarme con él, yo siempre le dije que no, porque ya estaba con ella, aunque Mariela me propuso que hiciéramos un trio bisex con Fernando, porque ella quería ver como yo como pene y como era penetrado por un hombre (hasta el momento no lo había hecho). Hable con Fernando pero descarto la idea ya que es abiertamente gay y pensaba que si no se le paraba con Mariela, se podría sentir mal (toda la razón, a mi mujer le gusta sentirse deseada).
El año pasado, tuvimos un pequeño quiebre con Mariela (primera vez que terminábamos) en el cual estuvimos separados cerca de 5 días. Al día siguiente de este quiebre, Fernando me escribe, si bien tenía pena, también estaba caliente y después de mucho tiempo accedí a juntarme con él. Nos pusimos a hablar y nos quedamos al día en eso, pero luego yo fui e más lanzado, comenzamos a ver porno y tocarnos, Fernando como de costumbre me la quiso chupar, le tomo el olor y me dijo “tiene el mismo aroma de cuando éramos pendejos”, pero justo como lo iba a introducir en su boca lo frené y le dije que ahora yo se lo quería chupar a él. Me sentía muy maraco haciéndolo, pero también se sentía rico, me sentía puto y lo goce en cada momento, sentir como lecomia la cabeza o como palpitaba su pene en mi boca ufff. También nos besamos, cosa que nunca había sucedido, Fernando lo reconoció sorprendió y caliente ”es primera vez que nos damos un beso”. En esto que la cosa fue subiendo de temperatura y que yo ya estaba mucho más lanzado que las veces anteriores con él y teniando la experiencia de la estimulación anal con mi polola, le pedi que me penetrará, pero la cosa quedo ahí, debido a que él lo intento, pero me dolía (igual estaba semi nuevo mi culo), así que procedí a penetrarlo a él hasta que me fui y el se fue dejando su leche en mi pecho.
Como ya suponen, a los días volví con Mariela, ella a modo de broma me pregunto si dentro de estos días me había juntado con Fernando, pero se lo negué, creo que le debería haber confesado la situación. Ella es abierta en ese sentido y aun me pica en bicho por juntarme con él nuevamente, aunque no me gusta mentirle a ella e igual me calentaría que estuviese presente.