Detenido suegro de Carlos Palacios: llevaba en el auto del fútbolista más de mil kilos de cocaina

Centurion_cl

Usuario Avanzado nvl. 4 ★ ★
8 Nov 2019
10.699
9.639
262
SANTIAGO

Detenido suegro de Carlos Palacios: llevaba en el auto del fútbolista más de mil kilos de cocaina​

Incautan 1.480 kilos de droga en operativo contra bandas narco: suegro de Carlos Palacios fue detenido


Mientras el volante chileno Carlos Palacios libra una batalla silenciosa por consolidarse en el nuevo esquema táctico que Rodolfo Arruabarrena está ensamblando en Boca Juniors, su esfera personal se ha visto abruptamente sacudida por un escándalo de proporciones mayúsculas que trasciende el ámbito deportivo. La detención de su suegro, Sebastián Soto Guerra, padre de su pareja Alexia Catalina, ha colocado al futbolista en una encrucijada incómoda, donde su nombre aparece asociado, aunque sea circunstancialmente, a una investigación de alto calibre por tráfico de drogas. Este contraste entre el presente del jugador en el fútbol argentino y la tormenta judicial que irrumpe desde su entorno familiar dibuja un escenario de tensiones superpuestas que podrían condicionar tanto su estabilidad emocional como su proyección profesional.

Los antecedentes del caso son de una gravedad inusitada. Efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) concretaron en días recientes la detención de Soto Guerra, quien fue sorprendido mientras conducía un automóvil de alta gama, marca Mercedes Benz, por la comuna de La Florida. El vehículo, según trascendió, se encontraba registrado a nombre del propio Palacios, un dato que, aunque no implica responsabilidad directa, añade un elemento de proximidad que la investigación deberá esclarecer. En el operativo, las autoridades incautaron 70 kilos de cocaína base, una cifra que, proyectada en términos de impacto social, equivale a más de 1.400 kilos de droga procesada y que, según el avalúo oficial, supera los 18 mil millones de pesos. La magnitud de la incautación no solo evidencia la escala de la organización delictiva a la que pertenecería el detenido, sino que también sitúa el caso entre los golpes más relevantes contra el narcotráfico en la zona sur de la capital.

El fiscal Héctor Barros amplió la información al confirmar que, junto a Soto Guerra, otras tres personas fueron aprehendidas en la misma operación, dos de ellas de nacionalidad boliviana, lo que sugiere una conexión transfronteriza en la cadena logística del narcotráfico. Pero el arsenal incautado no se limitó a los estupefacientes: la PDI decomisó además armas de fuego, otros vehículos, dinero en efectivo y diversas especies que, de acuerdo con el análisis preliminar, formarían parte del patrimonio ilícito de las estructuras delictuales vinculadas a la organización asentada en la Población La Legua, un sector históricamente marcado por la presencia de bandas criminales. Este entramado de bienes y conexiones sugiere que no se trata de un hecho aislado, sino de un engranaje criminal con ramificaciones que la fiscalía aún está desentrañando.

¿Participación de Carlos Palacios?
La pregunta que flota en el ambiente y que podría tener repercusiones no solo judiciales sino también mediáticas y deportivas, fue abordada con cautela por las autoridades. El jefe de la Fiscalía SAC Metropolitana Sur, Alex Cortés, confirmó que el suegro del futbolista era un objetivo prioritario en las pesquisas que se venían realizando desde hace tiempo: “El suegro de este jugador era uno de los blancos principales que estaba siendo investigado”, declaró, dejando entrever que la detención no fue fortuita sino el resultado de un seguimiento prolongado. Sin embargo, al ser consultado sobre el eventual vínculo del jugador con los hechos, el persecutor se mantuvo en el terreno de la prudencia procesal: “La investigación continúa y se deberá establecer si efectivamente existe alguna vinculación de este futbolista con la investigación por el delito de tráfico de drogas”, sentenció, abriendo así un paréntesis que mantiene en vilo tanto al entorno del deportista como a la opinión pública, a la espera de que la evidencia determine si Palacios es un mero espectador circunstancial o si su rol en esta trama va más allá de la mera propiedad de un vehículo.