Merlu-Kim, el líder supremo, más temprano que tarde veremos después de sus discursos aplausos de 1 hora, mujeres llorando porque el líder las toco, surgirá el mito que el líder no caga, no orina ni sangra, pasará a ser un dios que con solo la mirada podrá detener misiles, la pobreza y la inflación, que futuro maravilloso nos espera con este perguetano
