Llegó el día en el que ese brillante movimiento dirigencial llegó a su fin, Jakub Blaszczykowski, el volante polaco que llegaba al Shakhtar con más dudas que certezas, se convirtió de a poco en uno de los regalones de la hinchada ucraniana. El polaco llegado desde el Tottenham en un intercambio por Taison, de a poco se hacía notar.
Así como le fue de fácil ganarse a la hinchada a punta de goles, apariciones a la espalda, asistencias, y jugando bien durante todo el campeonato. Taison, que era uno de los jugadores con más fanáticos del elenco minero, lentamente comenzó a perder la importancia que había ganado en campeonatos anteriores, y con un rendimiento en el Tottenham que dejó muchísima incertidumbre, terminó un campeonato sin pena ni gloria con un club que apenas salvó de la promoción en la última fecha venciendo al finalmente campeón de la Primera División, la Juventus.
Kuba se despide con registros que a cualquiera le hubieran dado un Balón de Oro si no hubiese jugado a su par un tal Samuel Eto'o. El innombrable terminó marcando 4 goles y 6 asistencias, siendo así uno de los jugadores de mayor rendimiento en la E-FED.
Jakub fue vendido al Bayern Munich, por lo que se esfumaron las pocas pretensiones del club de hacerse del pase del polaco, ya que es una posición que muchos jugadores del plantel cumplen a la perfección.
Sin embargo el volante brasileño sigue contando con la total confianza de la dirigencia y el cuerpo técnico que confía que pueda alcanzar y superar los registros logrados por el polaco.
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