EL chupacabras
Una familia pobre vivía en el campo, en una casita que no tenía baño
Interior, sino una letrina con pozo séptico, a unos 15 metros de la casa.
Una noche, la hija mayor, de alrededor de 18 años, despertó con la
Necesidad de ir al baño. Se arropó apropiadamente y caminó hasta la
Letrina. A la vuelta de unos minutos llega, despavorida y gritando, de
Regreso a la casa. Despiertan todos, preguntándole su padre qué le había
Pasado, respondiéndole la hija que se había topado recién con el
CHUPACABRAS, respondiéndole su padre que eso no podía ser, que seguramente
había tenido una pesadilla durante el sueño, a lo que respondió la hija que
El encuentro había sido absolutamente real. El padre, poco convencido, le
Pide que le cuente del encuentro, comenzando la muchacha el siguiente
Relato:
" Jui al baño, cerrando la puerta con la tranca, cuando, a los segundos,
Alguien patea juertemente la puerta, entrando un hombre corpulento y algo
Deforme. Comencé a retarlo, iciéndole de un cuanto hay, pero el gallo ni se
Imutaba, preguntándole yo entonces cómo se llamáa. No me respondió al tiro,
Sino que se aurió el Marruecos, sacó la penca y me la afirmó en los labios,
gritándome : ¡¡¡ chupa cabra !!! .
Una familia pobre vivía en el campo, en una casita que no tenía baño
Interior, sino una letrina con pozo séptico, a unos 15 metros de la casa.
Una noche, la hija mayor, de alrededor de 18 años, despertó con la
Necesidad de ir al baño. Se arropó apropiadamente y caminó hasta la
Letrina. A la vuelta de unos minutos llega, despavorida y gritando, de
Regreso a la casa. Despiertan todos, preguntándole su padre qué le había
Pasado, respondiéndole la hija que se había topado recién con el
CHUPACABRAS, respondiéndole su padre que eso no podía ser, que seguramente
había tenido una pesadilla durante el sueño, a lo que respondió la hija que
El encuentro había sido absolutamente real. El padre, poco convencido, le
Pide que le cuente del encuentro, comenzando la muchacha el siguiente
Relato:
" Jui al baño, cerrando la puerta con la tranca, cuando, a los segundos,
Alguien patea juertemente la puerta, entrando un hombre corpulento y algo
Deforme. Comencé a retarlo, iciéndole de un cuanto hay, pero el gallo ni se
Imutaba, preguntándole yo entonces cómo se llamáa. No me respondió al tiro,
Sino que se aurió el Marruecos, sacó la penca y me la afirmó en los labios,
gritándome : ¡¡¡ chupa cabra !!! .