Fue su sonrisa la perfecta distracción, jamás se podía imaginar lo que venía. Aun inesperado cuando levanto su vestido dejando ver su falta de ropa interior, manteniendo el brillo de sus labios deslumbrando y retrocediendo con cuidado sin dejar ver sus intenciones, con sus movimientos hipnóticos, sus dedos se humedecen con sus lengua que a su vez lubrican su vagina. El terreno estaba preparado para dar la última estocada, el golpe de gracia que dejaría en shock al único ser en el mundo que iba a presenciar lo que venía después de la maniobra. El tiempo transcurría lentamente y de la coquetería sublime e insinuante; con sus piernas abiertas, su sexo bien lubricado y manteniendo su sonrisa; de forma repentina e inesperada se acerca al copete de la cama como si algún sostén buscara, y sin develar sus intenciones aun, se sienta introduciendo completamente la gruesa y larga pieza de madera en toda la profundidad de su vagina, sin dejar ni un centímetro fuera de su sexo, como si por arte de magia desapareciera, sin dejar de expresar el éxtasis que esa brutal penetración le provoco.
En busca de incrementar la sensación hace su primer movimiento sin en el mas mínimo cuidado, subiendo y bajando; dejando rastros de sus jugos blancos que dejaban evidencia de sus convulsiones vaginales y a su vez sirvieron para incrementar la lubricación. Ya no había marcha atrás, solo un propósito fijo en su mente y ya todo lo demás no importaba: un orgasmo era más necesario que la vida misma y toda la excitación se impregnaba en la habitación contagiando al espectador.
Pero fueron necesarios solo pocos segundos -aunque se sintieron como miles-, a pocos movimientos sobre el copete de la cama su clítoris se hinchaba de forma desproporcionada, su corazón y el de su espectador eran sobre exigidos por la cantidad de sangre que empezaba a circular a toda velocidad por sus cuerpos y lo inevitable se manifestó mucho antes de lo esperado: los espasmos se apoderaron de su cuerpo sin control en el momento que aquel objeto inanimado cumplía una función impropia pero más gratificante, su vagina se volvió una fuente de fluidos sexuales inagotables, su rostro tomo el color de las rosas y sus pechos inflaron a punto de estallar, y sin prevenirlo el clímax se abrió paso al ritmo de gritos y gemidos.
-----------------
Relato original de mi puño y letra, únicamente publicado en Portalnet.cl
En busca de incrementar la sensación hace su primer movimiento sin en el mas mínimo cuidado, subiendo y bajando; dejando rastros de sus jugos blancos que dejaban evidencia de sus convulsiones vaginales y a su vez sirvieron para incrementar la lubricación. Ya no había marcha atrás, solo un propósito fijo en su mente y ya todo lo demás no importaba: un orgasmo era más necesario que la vida misma y toda la excitación se impregnaba en la habitación contagiando al espectador.
Pero fueron necesarios solo pocos segundos -aunque se sintieron como miles-, a pocos movimientos sobre el copete de la cama su clítoris se hinchaba de forma desproporcionada, su corazón y el de su espectador eran sobre exigidos por la cantidad de sangre que empezaba a circular a toda velocidad por sus cuerpos y lo inevitable se manifestó mucho antes de lo esperado: los espasmos se apoderaron de su cuerpo sin control en el momento que aquel objeto inanimado cumplía una función impropia pero más gratificante, su vagina se volvió una fuente de fluidos sexuales inagotables, su rostro tomo el color de las rosas y sus pechos inflaron a punto de estallar, y sin prevenirlo el clímax se abrió paso al ritmo de gritos y gemidos.
-----------------
Relato original de mi puño y letra, únicamente publicado en Portalnet.cl