Viendo que mi primer relato recibió una buena llegada, estoy aquí para traerles una nueva experiencia. Siendo sincera, agradezco mucho los comentarios que dejaron en las publicaciones anteriores
al fin y al cabo esto sirve para desahogarse y para entretenerlos a ustedes también
Lo que voy a relatarles en esta ocasión, es sobre la vez en la que ocurrió algo que prácticamente no era fácil de controlar, además del hecho de que era algo que nunca esperé que llegara a pasar. En aquel entonces yo había cumplido los 18 años hacía un par de semanas y prácticamente ya entré en ese rango de lo "legal". Muchos amigos me decían lo mismo: "ya eres legal"... Y todo se volvió radicalmente como una vida extraña, me sentía muy libre, como con la potestad de hacer lo que me entrara en gana y nadie podría detenerme. En aquel entonces yo tenía a mi mejor amigo, a quien llamaremos Francisco; con él llevábamos al menos unos 4 años siendo amigos porque nos habíamos conocido en la media. Nunca percibí un interés amoroso por parte de él, así que me lo tomé con mucha calma y simplemente nos llevamos bien como amigos.
Con su familia me llevaba bastante bien, sus padres me tenían en alta estima porque no era de esas chicas que pasaran en fiestas o cosas así (la verdad es que nunca me gustó ese ambiente), y además era muy buena estudiante.
Llegó un día en el que le estábamos preparando una fiesta sorpresa a la hermana de mi mejor amigo, pongámosle Francisca hahaha para que sea Francisco y Francisca. El tema fue que Panchito me pidió ayuda para ordenar la casa, así que esa tarde nos íbamos a juntar en el centro pero resulto ser que llegó el papá de Panchito, al que llamaremos "Hugo". Quedé extrañada y me comentó que Panchito no podía llegar porque tenía que ir a buscar unos papeles a no se qué parte, así que tuve que acompañar a Hugo por tiendas de cumpleaños.
Estuvimos conversando sobre mi, porque ya estaba en la universidad y era un mundo completamente nuevo. Le contaba varias cosas, de mi, de mi vida, de mis sueños y varias cositas más. El tema fue que llegó al tema de "y el pololo?" haha y me puse re nerviosa porque yo no andaba buscando nada de eso tampoco, digamos que no soy muy buena coqueteando o cortejando a un hombre si es que me interesa, porque me da mucho nervio o miedo a que me diga que no.
Él me decía que yo era muy bonita, que era bastante madura para la edad que tenía, que demás que tenía a un montón de pretendientes detrás de mí, etc... Sin embargo, a pesar de todos esos comentarios, yo no me la creía porque tampoco era la chica popular del liceo, por así decirlo. Nunca tuve a tantos hombres tratando de invitarme a salir o cosas por el estilo, porque siempre fui a una chica re tranqui o muy fome para los chicos de aquella edad hahah que les gustaba mucho ir a fiestas a tomar o fumar.
Cuando entramos a preguntar a una tiendita, le hable a una de las señoras que atendía y le pedí que me trajera unos globitos. En frente de mi había un espejo y ni se imaginan, pillé a Hugo mirándome el trasero por un par de segundos, hasta que luego levantó la mirada hacia el costado. Me hice la loca y cuando volvió a mirarme, sentí que me ponía rojísima, sentía un calor horrible por toda la cara hahaha
Él no me dijo nada, simplemente esperó a que me atendieran y consiguiera lo que necesitaba. Ya después pasamos a un par de tiendas más hasta que ya teníamos todo, así que partimos al ascensor del mall en el que había dejado su auto y en uno de los pisos, de pronto se llenó con gente. Quedamos todos re apretados y yo bien pegada a Hugo, el tema fue que me quedé dándole la espalda y entonces le sentí el aroma del perfume que realmente, me dejó muy loca. El aroma que tenía era tan exquisito que me puse a oler mucho, creo que si se notó haha, porque me preguntó si le gustaba perfume. Pero eso no fue todo, porque en un momento comencé a sentir que algo en su entrepierna estaba prendiéndose.
Traté de no ponerme nerviosa, porque igual no negaré que estaba un poco incómoda en aquella situación. Pero todo cambió cuando él me abrazó con uno de sus brazos y me contuvo cerca de él. No sé por qué lo habrá hecho. No les especifiqué cómo era físicamente Hugo, así que haciendo una breve descripción, era más alto que yo y de contextura promedio, sólo que de hombros anchos.
Cuando llegamos a casa, nos dedicamos a ordenar las cosas que habíamos comprado. Me había puesto a pensar en lo del ascensor hasta que me distrajo pidiéndome ayuda para poner las cosas. Me trajo una silla para que me subiera y pegara las cosas mientras que él inflaba globos y me los pasaba. Luego de un rato insistió con el tema y me preguntó si nunca me había interesado su hijo. Le respondí que no, porque lo encontraba muy niño chico y yo quería estar con un hombre, si es que llegaba a tener un pololo. Él me dijo en "broma" que si tuviera mi edad, ya me habría invitado a salir haha, no quedó de otra más que reírnos no más, y noté que me había empezado a coquetear, lo que se me hacía un poco raro e incómodo, pero no creía que fuera en mala onda ni nada de eso, sólo que yo misma comencé a sentirme muy nerviosa.
Si quieren la segunda parte, avísenme aquí por los comentarios
perdón si suelo alargar demasiado estas cosas, pero me gusta escribir y me gusta mucho ir detallando un poco las cosas que van pasando. Ojalá se animen 
Lo que voy a relatarles en esta ocasión, es sobre la vez en la que ocurrió algo que prácticamente no era fácil de controlar, además del hecho de que era algo que nunca esperé que llegara a pasar. En aquel entonces yo había cumplido los 18 años hacía un par de semanas y prácticamente ya entré en ese rango de lo "legal". Muchos amigos me decían lo mismo: "ya eres legal"... Y todo se volvió radicalmente como una vida extraña, me sentía muy libre, como con la potestad de hacer lo que me entrara en gana y nadie podría detenerme. En aquel entonces yo tenía a mi mejor amigo, a quien llamaremos Francisco; con él llevábamos al menos unos 4 años siendo amigos porque nos habíamos conocido en la media. Nunca percibí un interés amoroso por parte de él, así que me lo tomé con mucha calma y simplemente nos llevamos bien como amigos.
Con su familia me llevaba bastante bien, sus padres me tenían en alta estima porque no era de esas chicas que pasaran en fiestas o cosas así (la verdad es que nunca me gustó ese ambiente), y además era muy buena estudiante.
Llegó un día en el que le estábamos preparando una fiesta sorpresa a la hermana de mi mejor amigo, pongámosle Francisca hahaha para que sea Francisco y Francisca. El tema fue que Panchito me pidió ayuda para ordenar la casa, así que esa tarde nos íbamos a juntar en el centro pero resulto ser que llegó el papá de Panchito, al que llamaremos "Hugo". Quedé extrañada y me comentó que Panchito no podía llegar porque tenía que ir a buscar unos papeles a no se qué parte, así que tuve que acompañar a Hugo por tiendas de cumpleaños.
Estuvimos conversando sobre mi, porque ya estaba en la universidad y era un mundo completamente nuevo. Le contaba varias cosas, de mi, de mi vida, de mis sueños y varias cositas más. El tema fue que llegó al tema de "y el pololo?" haha y me puse re nerviosa porque yo no andaba buscando nada de eso tampoco, digamos que no soy muy buena coqueteando o cortejando a un hombre si es que me interesa, porque me da mucho nervio o miedo a que me diga que no.
Él me decía que yo era muy bonita, que era bastante madura para la edad que tenía, que demás que tenía a un montón de pretendientes detrás de mí, etc... Sin embargo, a pesar de todos esos comentarios, yo no me la creía porque tampoco era la chica popular del liceo, por así decirlo. Nunca tuve a tantos hombres tratando de invitarme a salir o cosas por el estilo, porque siempre fui a una chica re tranqui o muy fome para los chicos de aquella edad hahah que les gustaba mucho ir a fiestas a tomar o fumar.
Cuando entramos a preguntar a una tiendita, le hable a una de las señoras que atendía y le pedí que me trajera unos globitos. En frente de mi había un espejo y ni se imaginan, pillé a Hugo mirándome el trasero por un par de segundos, hasta que luego levantó la mirada hacia el costado. Me hice la loca y cuando volvió a mirarme, sentí que me ponía rojísima, sentía un calor horrible por toda la cara hahaha
Él no me dijo nada, simplemente esperó a que me atendieran y consiguiera lo que necesitaba. Ya después pasamos a un par de tiendas más hasta que ya teníamos todo, así que partimos al ascensor del mall en el que había dejado su auto y en uno de los pisos, de pronto se llenó con gente. Quedamos todos re apretados y yo bien pegada a Hugo, el tema fue que me quedé dándole la espalda y entonces le sentí el aroma del perfume que realmente, me dejó muy loca. El aroma que tenía era tan exquisito que me puse a oler mucho, creo que si se notó haha, porque me preguntó si le gustaba perfume. Pero eso no fue todo, porque en un momento comencé a sentir que algo en su entrepierna estaba prendiéndose.
Traté de no ponerme nerviosa, porque igual no negaré que estaba un poco incómoda en aquella situación. Pero todo cambió cuando él me abrazó con uno de sus brazos y me contuvo cerca de él. No sé por qué lo habrá hecho. No les especifiqué cómo era físicamente Hugo, así que haciendo una breve descripción, era más alto que yo y de contextura promedio, sólo que de hombros anchos.
Cuando llegamos a casa, nos dedicamos a ordenar las cosas que habíamos comprado. Me había puesto a pensar en lo del ascensor hasta que me distrajo pidiéndome ayuda para poner las cosas. Me trajo una silla para que me subiera y pegara las cosas mientras que él inflaba globos y me los pasaba. Luego de un rato insistió con el tema y me preguntó si nunca me había interesado su hijo. Le respondí que no, porque lo encontraba muy niño chico y yo quería estar con un hombre, si es que llegaba a tener un pololo. Él me dijo en "broma" que si tuviera mi edad, ya me habría invitado a salir haha, no quedó de otra más que reírnos no más, y noté que me había empezado a coquetear, lo que se me hacía un poco raro e incómodo, pero no creía que fuera en mala onda ni nada de eso, sólo que yo misma comencé a sentirme muy nerviosa.
Si quieren la segunda parte, avísenme aquí por los comentarios
se agradece los relatos con detalles...hagale no mas!